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La alimentación de un perro esterilizado, clave para evitar el sobrepeso

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La castración reduce algunos problemas de conducta en los perros, como la agresividad, aunque puede incrementar el riesgo de sobrepeso

  • Autor: Por EVA SAN MARTÍN
  • Fecha de publicación: 19 de abril de 2013

El perro trata de montar a casi cualquier can que encuentra durante sus paseos. Y se frota de modo insistente con peluches y otras prendas en casa. ¿Qué hacer? La esterilización frena estos comportamientos sexuales del can pero, también, reduce otros problemas de conducta, como la agresividad, afirman los expertos. Este artículo explica cómo cambia el carácter de un perro esterilizado. También por qué algunos canes pierden las ganas de jugar y cómo evitarlo.

"¡Ayuda! Mi perro trata de montar a todos los canes, hembras y machos, que encuentra durante los paseos al aire libre". "Incluso se frota con toallas, peluches y ropa olvidada que deambula por casa". Estas quejas son frecuentes entre los dueños de perros no esterilizados. ¿Qué hacer?

La esterilización frena el instinto sexual de los perros y otros problemas, como ladridos, escapadas y agresividad

La esterilización es el modo más modo más eficaz de frenar el instinto sexual de perros y perras. Cuando el can es macho, esta sencilla cirugía consiste en extirpar sus testículos. En las hembras la intervención es algo más complicada, ya que consiste en extraer el útero. En ambos casos, no obstante, la esterilización debe ser realizada por un veterinario de confianza.

La castración es, además, el modo más eficaz de frenar el abandono de animales -más 110.000 perros cada año en España, según un estudio de la Fundación Affinity- , ya que evita criar camadas no deseadas.

Sin embargo, antes de la operación surgen numerosas preguntas. Entre ellas, ¿cómo afectará la esterilización al carácter del peludo amigo o amiga?

La esterilización reduce problemas de conducta en el perro

Un perro esterilizado no tiene por qué volverse más perezoso o serio

Las confusiones y dudas acerca de los posibles cambios de carácter que siguen a la esterilización del perro son numerosas. Algunos propietarios de canes temen que, tras la castración, sus peludos amigos se vuelvan perezosos, más serios y pierdan de pronto sus ganas de jugar.

Sin embargo, los expertos señalan que esto no solo no suele ocurrir sino que, además, la esterilización puede ayudar a reducir problemas de conducta más o menos graves del perro. Entre ellos, los ladridos constantes, las escapadas en el parque que acaban en extravíos y algunos destrozos en casa.

"Muchos problemas de comportamiento se reducen e, incluso, desaparecen tras la esterilización", aclaran los científicos Heidenberger y Unshelm, de la Universidad de Ludwig-Maximilians', en 'Cambios de conducta del perro tras la esterilización'.

Las alteraciones de comportamiento suelen ser, sin embargo, más acusadas en los machos (tres de cada cuatro perros las experimentan) que en las hembras (poco más de la mitad).

El cambio de comportamiento más llamativo del perro suele ser el control de su instinto sexual, ya que la castración suele perder las ganas de correr tras las perras en celo que encuentra en el parque.

La agresividad se reduce tras la castración del perro

La agresividad de los perros tiene muchas y diversas causas. El maltrato al animal es una de ellas. Además, un perro que sufre dolor, por alguna enfermedad, tampoco es extraño que se muestre poco amigable.

El 61% de los perros machos se muestran más amigables con otros congéneres tras la castración

Otra causa frecuente de agresividad en canes es la competencia por un compañero sexual. La rivalidad entre perros y perras por lograr la atención de otros congéneres se reduce de forma notable con la esterilización del can. Y, con ella, también las peleas y la agresividad.

La reducción del instinto sexual del can implica que el peludo compañero ya no necesita competir por captar el interés de otros perros y perras. Por lo que puede relajarse, y disfrutar de la compañía de otros amigos de cuatro patas sin tanto estrés.

El 61% de los perros machos se muestran más amigables con otros congéneres tras la castración. Y lo mismo le ocurre al 51% de las hembras.

La esterilización, sin embargo, no obra milagros: un educador canino es esencial cuando hay conflictos de conducta, y puede servir de gran ayuda, sobre todo, en los casos más complicados.

Perros esterilizados que engordan y juegan menos

La obesidad del perro es una enfermedad crónica que afecta a entre el 20 y el 40% de los canes, según la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA).

El riesgo de padecer sobrepeso, sin embargo, crece para los perros y perros esterilizados. El 42% de los perros machos, así como el 30% de las hembras, aumentan la ingesta de alimento una vez castrados, según la investigación de Heidenberger y Unshelm.

Este aumento de la cantidad de alimento solicitada por el amigo peludo conlleva un casi inevitable incremento de peso. Además, como ocurre en las personas, la obesidad del perro implica una cada vez menor actividad física: el can con sobrepeso se fatiga antes y reduce sus ganas de jugar.

Por ello, hay que prevenir la obesidad del perro con la alimentación adecuada y el ejercicio que precisa. Aunque, una vez que aparece, es esencial aprender cómo alimentar a un perro con sobrepeso, para reducir cuanto antes esta dolencia que perjudica de forma notable su calidad de vida.

Perder peso con la dieta adecuada y motivar al peludo compañero con estimulantes juegos para perros es el mejor modo de que el perro esterilizado recupere su talla. Y, con ella, sus ganas de jugar.

Alimentar a un perro esterilizado para que esté sano

Los alimentos del perro esterilizado deben ser menos calóricos y más saciantes, porque tienen tendencia a engordar

La esterilización aporta a los perros beneficios para su salud, ya que previene enfermedades, como los tumores mamarios en el caso de las hembras o las patologías relacionadas con la próstata en los machos.

La información sobre los cambios que experimenta el organismo de un can castrado es clave para comprender la importancia de una dieta adecuada. El mercado de alimentos ofrece variedades específicas para perros esterilizados con las siguientes características: bajos en calorías y con propiedades saciantes que ayudan a mantener una dieta equilibrada que prevenga su obesidad.

Pero para conseguirlo, hay que complementarlo con otras pautas como las que se detallan a continuación.

Controlar el peso corporal del perro esterilizado

El control de peso debe hacerse a través de mediciones periódicas, para comprobar que tiene los kilos adecuados según su tamaño y edad.

"Un can esterilizado puede incrementar su peso corporal en un 30%, si come de manera descontrolada y no tiene la suficiente actividad física", explica José Luis Blázquez, veterinario y asesor del Colegio Oficial de Veterinarios de Madrid.

Racionar el pienso del can

"Conviene seguir las instrucciones de los paquetes de pienso canino sobre las raciones recomendadas según su peso", aconseja Ignacio Arija, experto en nutrición animal y profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid.

El veterinario resulta de gran ayuda a los dueños de perros esterilizados en el momento de orientar sobre las cantidades de alimento que al día debe ingerir su mascota con el fin de evitar el sobrepeso o la obesidad.

"El pienso se puede pesar en una pequeña balanza o utilizar un medidor de alimentos para ajustarse lo más posible a las raciones adecuadas que debe comer al día el can esterilizado", aclara Arija.

En ocasiones, puede ser más recomendable repartir la cantidad de pienso diaria en más raciones, para que el perro mantenga su apetito mejor controlado. Si antes de la esterilización comía tres veces al día, ahora se puede aumentar el reparto a cinco raciones.

No obstante, uno de los mayores peligros para que un can castrado aumente su peso corporal por encima de lo conveniente es el picoteo. "Hay dueños que, en la consulta, aseguran desconocer la razón por la que su can está obeso si come la cantidad de pienso indicada por el veterinario, pero olvidan que los trozos de queso, pan o carne entre horas suman muchas calorías a lo largo de la semana", señala Arija.

El perro esterilizado con actividad adecuada

"Los perros esterilizados siguen igual de activos que antes de estarlo, pero aumenta su apetito y se reduce su ritmo metabólico", explica José Luis Blázquez, veterinario. Por ello, es aconsejable que estos animales mantengan su actividad física o, incluso, la incrementen de manera moderada para evitar el exceso de kilos.

Cuando un can está esterilizado, cesa el gasto de energía adicional que se produce cuando el macho está nervioso y pierde el apetito porque intuye a una hembra en celo. Lo mismo le ocurre a la hembra: gasta energía extra, debido al cambio hormonal que experimenta y que le provoca ansiedad e inquietud. "Todo ese extra de energía que los perros esterilizados ya no gastan es el que puede provocar el sobrepeso, si no se compensa con un alimento adecuado y bien racionado, así como con una cantidad suficiente de actividad física", comenta Arija.

Disminuye la agresividad y conducta territorial

Después de la esterilización, los perros marcan menos su territorio ya que no sienten ese deseo. Esto es muy favorable si vuestro perro sigue marcando el territorio dentro de casa. Además un perro que ha sido esterilizado también manifiesta menor agresividad, ya que esta va muy ligada al aumento de testosterona. Al no tener que competir por la atención de las hembras su agresividad disminuye mucho.

Los perros se escapan menos

Los perros no esterilizados tienen un instinto sexual mucho más marcado, lo que significa que pueden llegar a escaparse para ir a ver a una perra que esté en celo. Gracias a la esterilización de perros es menos probable que el animal decida irse de casa. El instinto decrece con la intervención.

Cambio de conducta

Al no tener competidores sexuales, los perros son más sociables, especialmente los machos. No tienen que marcar su territorio ni imponerse, por lo que la relación con los demás perros del vecindario también se verá beneficiada.

¿No es lo mismo castrar que esterilizar?

Nos referimos de forma indistinta a castración y esterilización, pero no es lo mismo. Esterilizar implica dejar al animal sin posibilidad de procrear, pero eso puede lograrse con las técnicas empleadas en medicina humana llamadas "ligadura de trompas" en hembras, o con la "vasectomía" en machos .

Las gónadas seguirían ahí y si se empleasen estas técnicas en perros ellos seguirían produciendo hormonas y haciendo al animal responder a su instinto de reproducirse. Y eso es justamente lo que queremos evitar, así como la acción de las hormonas sexuales que a la larga provocan muchas enfermedades en perras (tumores de mama, infecciones de útero. ), y en perros (hiperplasia de próstata), además de marcaje, agresividad o tendencia a escaparse.

Por tanto, aunque hablemos de cuidados en perros recién esterilizados, y utilicemos ese término como sinónimo de castrados de forma habitual, debemos recordar que no es lo mismo, y que lo que aporta beneficios para nuestro perro, es la castración.

Para extirpar los ovarios y el útero se debe acceder a la cavidad abdominal, por lo que nuestra perra volverá a casa con una o varias incisiones en el abdomen. La cirugía puede realizarse:

  • Por laparoscopia: Veremos dos pequeñas incisiones por encima y debajo del ombligo, que debemos vigilar los días posteriores a la intervención. Nos indicarán que limpiemos cada día las incisiones con suero, hasta retirar los puntos. En ocasiones los puntos se reabsorberán solos sin necesidad de retirarlos.
  • Abordaje convencional en línea media de abdomen: Observaremos una pequeña incisión de pocos centímetros por debajo del ombligo. El tamaño dependerá del tamaño de la perra, de si ha tenido o no celos, de si está delgada u obesa.
  • Abordaje en el flanco: Observaremos las incisiones por detrás de las costillas.

En cualquier caso, independientemente de la técnica, nos pedirán que nuestra perra no acceda a los puntos los días posteriores, usando collar isabelino o camisetas de algodón para evitar el lamido. También nos pautarán analgésicos postoperatorios ( meloxicam, carprofeno. ), y según el criterio del veterinario, pueden indicarnos un antibiótico para los días siguientes.

Las perras deberán recuperar en un lugar tranquilo, cálido y confortable durante unos días, donde se pueda revisar a diario el aspecto de las incisiones (si hay supuración, si aparece inflamación, enrojecimiento, calor. ) y donde podamos observar la posible aparición de anormalidades tras la cirugía. Si se trata de una perra que vive en una finca, nos pedirán que la llevemos a nuestra casa al menos una semana.

Si la incisión ha sido muy grande, a pesar de los analgésicos, puede costarle defecar, así que a veces pueden indicarnos dieta blanda y algún lubricante vía oral, como aceite de oliva en la comida. Nos harán hincapié en la necesidad de informar acerca de cualquier reacción adversa a los fármacos que nos pauten ( vómitos, diarrea. ), y evitar juegos demasiado bruscos, saltos o carreras descontroladas durante al menos una semana, ya que por pequeña que sea la incisión, siempre puede aparecer una hernia.

¿Ya no la perseguirán los machos?

Mucho cuidado los primeros días. Si la perra estaba cercana a su siguiente celo, o en los días posteriores al mismo, seguirá oliendo oficialmente una "hembra disponible" durante algún tiempo y los machos continuarán acosándola. Lo mejor es darle unos 7-10 días de plazo antes de juntarla con el resto de amigos caninos en el parque o zonas de recreo.

A veces, el ciclo hormonal tan especial de las perras le juega una mala pasada y puede aparecer leche en mamas tras la cirugía, y/o comportamiento maternal, conocido como pseudogestación o embarazo psicológico. Nuestro veterinario nos indicará cómo proceder en ambos casos, que aunque infrecuentes, pueden ser bastante molestos para nuestra perra.

En el caso de los machos los testículos se extirpan mediante una incisión por delante del escroto (bolsa de piel que los recubre). Otros veterinarios optan por realizarla sobre el escroto, pero no es una técnica tan popular. Dado que no hace falta acceder a cavidad abdominal, los perros se recuperan en general más rápido, pero la recomendación de recuperar en un ambiente cálido y tranquilo y controlar la actividad física unos días, es igual para machos y hembras.

Nos pautarán una analgésico postquirúrgico tipo meloxicam unos días (algunos menos que en las hembras), y vigilar la incisión al menos una semana. No se suelen rescribir antibióticos orales para tomar en casa, pero depende cada caso concreto. Los puntos pueden retirarse al cabo de 7-9 días, o ser reabsorbibles (desaparecen solos tras un periodo de tiempo más o menos largo).

La vigilancia de la aparición de vómitos y/o diarrea en los días posteriores a la cirugía, son iguales para ambos sexos. En el caso del macho, la cirugía es más corta y suele llevar menos medicación postquirúrigica, con lo que los riesgos de que aparezcan estos síntomas disminuyen, pero no desaparecen.

Nos recomendarán vigilar la aparición de hematomas en el escroto, por la presión ejercida sobre él para extraer los testículos, así como la aparición de sarpullidos o irritación en la zona del escroto y alrededores ( es la piel más sensible del cuerpo de nuestro perro, y hace falta depilarla para la cirugía).

¿Los machos deben llevar collar isabelino?

Por supuesto, es necesario que el perro lleve un collar isabelino los días posteriores a la cirugía, o el picor que surge tras rasurar el pelo y volver a nacer, les impulsará a lamerse llevándose los puntos de sutura.Y al "secar", los puntos pueden tirar de la piel ligeramente y resultarles algo molesto.

¿Y si aparecen hematomas o irritaciones?

Las cremas para irritaciones similares a las de los bebés pueden ayudarnos si aparece la irritación en escroto, pero nunca se deben aplicar sobre los puntos ni cerca de la zona de la incisión. Algunas pomadas para los hematomas que contengan algún producto que deshaga coágulos (pentosano), pueden ser aconsejables si apareciese un hematoma escrotal.

¿Ya no perseguirá a las hembras después la castración?

Los días posteriores a la cirugía, los perros machos siguen siendo fértiles, así que se recomienda extremar la precaución y evitar acudir a zonas con hembras sin castrar la semana después de la intervención. Además, tardará unas semanas en eliminar todas las hormonas de la sangre, y no conviene que se agite tras una anestesia general al oler hembras en celo.

Como siempre, cada perro es un mundo. Estos cuidados básicos que os proponemos desde ExpertoAnimal pueden complementar a los que vuestro veterinario os indique, no dudéis en consultar con el especialista cualquier situación anormal que acontezca después de la esterilización de vuestro perro.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cuidados de perros recién esterilizados, te recomendamos que entres en nuestra sección de Prevención.

Cuidados en las primeras 24 horas tras la operación de esterilización

La esterilización del perro es algo que conlleva muchísimas ventajas y supone muy pocos inconvenientes, por no decir ninguno. Eso sí, la esterilización, como cualquier otra operación, requiere una serie de cuidados para que el perro se recupere rápidamente y no haya complicaciones. En este post podrás aprender todo sobre el cuidado tras la esterilización de perros, desde el postoperatorio hasta su total recuperación.

Evita que haga esfuerzos

En primer lugar, debes recordar que tu perro ha sido sometido a una fuerte anestesia para que la operación no le cause dolor alguno. Por esto mismo, no debes alarmarte cuando veas a tu perro tras la operación. La anestesia hará aún efecto hasta algún tiempo después. Así que al principio estará adormilado, con movimientos torpes. No te asustes, solo tenlo bien observado hasta que se espabile. Evita que haga esfuerzos de más. Llévalo en brazos hasta casa y déjalo descansar.

Alimentación ligera

Para estos días, procura que coma poco y algo que no sea demasiado pesado. Estará algún tiempo sin mucho apetito. Incluso es posible que vomite alguna vez. No te preocupes, es totalmente normal. Recuperará el apetito cuando se le haya pasado el efecto de la anestesia por completo. Es decir, al día siguiente de la operación volverá a comer como antes de esta. Sin embargo, también es posible que el perro no defeque en dos o tres días. Nada de lo que preocuparse.

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