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Alternativas al collar isabelino en gatos

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Hola. Si alquien tiene formacion profesional (veterinaria) me encantaria una respuesta, si no calquiera que tenga experiencia. No voy a llevar a mi gato al veterinario porque 1.- No tengo dinero y tan solo visitarlo me cuesta dinero (es un negocio a final de cuentas) si fuera otra cuestion venderia mi alma al. mostrar más Hola. Si alquien tiene formacion profesional (veterinaria) me encantaria una respuesta, si no calquiera que tenga experiencia. No voy a llevar a mi gato al veterinario porque 1.- No tengo dinero y tan solo visitarlo me cuesta dinero (es un negocio a final de cuentas) si fuera otra cuestion venderia mi alma al diablo si fuera necesario, pero creo que esto se puede solventar sin tener que dejar un dinero que no tengo y complicarme aun mas la vida y por ende la de mi gato.

Veran. Mi gato jugando se hizo una pequeña herida en el lomo, pequeñita. La desinfectamos y curamos (hace un año mi gato tuvo un problemilla y si acudi al veterinario, me enseño como curar y con que las heridas superficiales). Aquella vez la herida fue en la zona ocular, asi que cuando comenzo a cicatrizar no se hizo daño ya que el mismo tenia mucho cuidado en rascarse (no hizo falta cono). Pero esta vez, al encontrarse en otra zona menos comprometida, se comenzo a rascar y la herida se le hizo mas grande. Intente vendarlo pero la zona es complicada.. al final parecía un vaquero. Le duro un rato y despues se la quito. (porque estaba floja no queria apretar por rededor del cuello) . La herida es entre los homoplatos y un cono no se adapta a esa zona. Se rasca con las patas traseras. Lo estoy curando cada vez.. que hago? le pongo una gaza esterilizada con cinta? lo que pasa que para quitarsela le haria daño no quiero utilizar nada que lleve pegamento.. porque despues lo voy a hacer sufrir.

¿Qué es un collar isabelino? ¿Para qué sirve?

El collar isabelino es un collarín de plástico resistente con forma cónica que se coloca en el cuello del gato para evitar que nuestro gato se lama heridas corporales, tanto quirúrgicas como accidentales.

El lamido y manipulación de heridas interfiere en su cicatrización, al contrario de lo que se pensaba hace muchos años. También, tras cirugías oftalmológicas u odontológicas se utiliza para evitar que el gato se dañe con las patas.

Si el gato se acostumbra y no lo pasa mal, se trata del método tradicional y estandarizado con el que evitamos que el gato se dañe las heridas. Además, se trata de un método económico y sencillo. Actualmente, muchos de ellos disponen de un forro de goma en su borde para evitar los daños producidos por éste.

La talla adecuada nos la debe indicar el veterinario, ya que no debe ser demasiado pequeño ni demasiado grande e irá sujeto a un collar a una gasa elástica. El primer día que lo lleve puesto debemos comprender que nuestro gato se muestre más nervioso o que por el contrario no se mueva prácticamente hasta que se acostumbre.

6 alternativas al collar isabelino en gatos

A continuación, en ExpertoAnimal te proponemos 6 alternativas al collar isabelino en gatos que te pueden ayudar en caso de emergencia:

  1. Body para gatos: no son especialmente caros y son perfectos para evitar que el gato se rasque o lama zonas del cuerpo concretas, por ejemplo tras una castración. Podemos encontrar este producto en tiendas de productos para mascotas o en Internet.
  2. Body de bebé prematuro: los tamaños de estos bodies son >

Recomendaciones relacionadas con el collar isabelino

Desde ExpertoAnimal queremos resaltar que las mejores opciones para nuestros gatos son los collares isabelinos clásicos y los bodies comerciales o de bebé prematuro. El método a utilizar dependerá mucho del carácter del gato y se puede probar con varios hasta dar con el adecuado. Te ayudamos también a resolver algunos problemas frecuentes:

- Mi gato se quita el collar isabelino

Es habitual que los gatos traten de quitarse el collar isabelino y, en definitiva, cualquier cosa que les coloquemos encima. Si tu gato trata o es capaz de quitarse el collar isabelino, será fundamental apostar por otras opciones, eso sí, después de asegurar que el tamaño es el correcto y que está bien ajustado.

- Mi gato se lame igualmente la herida

Quizás se trata de que el collar no está bien ajustado, aún así, en ocasiones va a poder hacerlo igualmente si tiene suficiente elasticidad. Si observamos que nuestro gato se consigue lamer y tocar las heridas incluso tomando las medidas adecuadas y probando con las alternativas ya mencionadas, debemos comunicárselo a nuestro veterinario para evaluar otras opciones que impidan realmente que el gato se pueda herir a sí mismo.

- Mi gato tiene una herida provocada por el collar isabelino

Aunque muchos collares comerciales tienen incorporada una banda de goma para prevenir este tipo de problema, en ocasiones puede ocurrir que el gato padezca lesiones provocadas por esta herramienta. Recomendamos sustituir el collar por un body y comunicarnos con el veterinario para tratar la herida.

- Mi gato está muy nervioso

Existen en el mercado suplementos alimenticios y piensos que están complementados con mezclas de aminoacidos y vitaminas que ayudaran a nuestro gato a sobrellevar estas situaciones más estresantes. También podemos encontrar feromonas sintéticas, muy populares actualmente.

Finalmente podemos tratar de distraerlo y aliviar el nerviosismo con caricias, juguetes expendedores de comida, juguetes de inteligencia, música clásica, la presencia de un amigo o distintas actividades de relajación.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Alternativas al collar isabelino en gatos, te recomendamos que entres en nuestra sección de Primeros auxilios.

Mi gato se rasca mucho: Pulgas y Garrapatas

Los parásitos externos son el principal motivo por el que un gato puede padecer de un picor extremo, para ser más concretos las pulgas. Y aunque las garrapatas también pueden ocasionar malestar y picor, en la gran mayoría de los casos suelen ser pequeñas pulgas las que se encargan de martirizar al gato.

Detectarlas es muy sencillo, basta con ir separando poco a poco y con la ayuda de las dos manos, el pelo de nuestro gatito hasta que veamos su piel. Debemos examinar diferentes puntos de su cuerpo en busca de pequeños puntos negros que caminan muy deprisa o saltan. Esos pequeños puntos, son pulgas.

La solución es muy sencilla, simplemente debemos proteger a nuestro gato contra parásitos utilizando algún collar repelente o líquido repelente (en España se conoce cómo “pipetas”) para aplicarlo sobre el. Un champú repelente también puede ser de gran ayuda, siempre y cuando se deje bañar con naturalidad.

Para las garrapatas el tratamiento es el mismo, aunque el aspecto de estas es algo diferente. Más similar a un grano más o menos gordo y de diferente color, pasando de rosáceo a oscuro o incluso negro, dependiendo del estadio de vida de la garrapata.

Que un gato que tiene acceso a la calle se contagie de pulgas es totalmente habitual, no debemos asustarnos aunque si debemos tomar medidas para que no se reproduzcan, ya que podrían contagiarnos a nosotros también.

Mi gato se rasca mucho: Alergias

Las alergias son el segundo cuadro más común en lo que a picor en gatos se refiere, muchas de ellas son estacionales y/o ambientales, mientras que otras son alimentarias. Determinar qué tipo de alergia tiene nuestro gato es algo bastante complejo en realidad, por lo que sin duda recomendamos que sea un veterinario el que haga las respectivas pruebas o incluso descartes.

Algunos gatos tienen alergias a la primavera por el incremento de polen en el aire, otros sin embargo simplemente tienen alergia a algún contaminante en concreto que puede haber por la calle, o simplemente a algún producto de algo que haya en nuestra casa cómo por ejemplo el barniz de un mueble o el detergente que usamos para lavar la ropa.

Sin embargo las alergias más comunes se deben a una mala alimentación, los gatos deben ser alimentados cómo carnívoros que son con una dieta rica en carnes y pescados. Si se utiliza pienso o latas de comida húmeda debemos asegurarnos de que están compuestos principalmente por productos cárnicos, es decir, que sea un pienso para gatos de alta calidad.

Existen piensos y latas de comida húmeda especialmente formulados para gatos con problemas digestivos y/o alergias. Siempre es una buena opción probar con este tipo de alimentación para poder ir descartando otras posibles causas.

Mi gato se rasca mucho: Irritación dermatológica

Existen multitud de causas que pueden causar un enrojecimiento en la piel o un sarpullido, lo que se conoce cómo irritación dermatológica. El simple roce con determinadas plantas tóxicas para los gatos o plantas cómo las ortigas que desprenden toxinas al contacto, pueden ocasionar un picor considerable en nuestro gato.

Un exceso de ácaros también puede ser el motivo de una irritación, algunas tan graves cómo la propia Sarna (muy habitual en gatos). Aunque afortunadamente la mayoría, por no decir todas, son tratables con una medicación adecuada.

Se trata de un circulo vicioso que hay que romper, porque la irritación le causa picor al gato, que se rasca para aliviarse pero que sin saberlo a la vez provoca que la irritación sea más severa.

Incluso una pequeña astilla o espiga clavada en su piel, puede ocasionar una pequeña infección e irritación, capaz de provocar un gran picor.

Aunque suene un poco repetitivo, sólo un veterinario puede saber que tipo de irritación es. Para ello realizara algunas pruebas a nuestro gato e incluso observará muestras bajo el microscopio para determinar la causa. Solamente sabiendo el motivo, se puede aplicar un tratamiento, ya que todos los tratamientos son diferentes.

Mi gato se rasca mucho: Picaduras

Otro de los motivos por los que un gato se puede rascar con contundencia e insistentemente, es la picadura de algún insecto o animal. La picadura de una avispa o de una abeja pueden causar un enorme picor a nuestro gato, incluso una inflamación dependiendo de la zona afectada.

Las mordeduras de pequeños ratones o incluso de culebras, pueden causar también malestar e irritación en el gato, que derivará en un rascado reiterado que provocará a su vez una irritación mayor. Las arañas también pueden picar a un gato, provocando inflamación y picor.

En realidad existe una gran cantidad de insectos y animales que pueden causar mucho picor con una simple picadura. Por eso es recomendable examinar siempre a nuestro gato cuando veamos un comportamiento extraño en el.

Resumiendo un poco, debemos recordar que es completamente normal que un gato se rasque o se frote contra algo. Incluso varias veces al día, pero si observamos que el rascado es excesivo o demasiado insistente, debemos realizar una revisión superficial de su piel e ir descartando las causas anteriormente expuestas.

Si tienes dudas o no estás completamente convencida de haber dado con el problema, siempre puedes acudir al veterinario y pedirle que revise al gato.

Video: Cómo hacer un body casero para gatos convalecientes 2 modelos, gasa y panty (Julio 2020).

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