Animales

Qué le puedo dar a mi perro para el dolor? Analgésicos y Antinflamatorios

Pin
Send
Share
Send
Send


El ibuprofeno es peligroso para los canes y, al igual que otros fármacos humanos como el paracetamol, causa intoxicaciones y hasta la muerte del animal

  • Autor: Por EVA SAN MARTÍN
  • Fecha de publicación: 25 de abril de 2017

¿Se puede dar ibuprofeno al perro? ¿Y paracetamol, si no se encuentra bien? La respuesta en ambos casos es un tajante no. Tanto el ibuprofeno como el paracetamol son medicamentos peligrosos para los canes que les causan intoxicaciones y hasta pueden provocar la muerte del animal. En este artículo se aclara por qué el ibuprofeno y el paracetamol son venenosos para los perros, en qué casos sí se pueden utilizar bajo prescripción y vigilancia veterinaria y qué efectos tiene medicar al can con fármacos humanos.

¿Se puede dar ibuprofeno o paracetamol al perro?

Los medicamentos hechos para humanos pueden ser muy beneficiosos para las personas, pero muy peligrosos para los perros. Sin embargo, cuando el can padece un malestar, no es extraño recurrir a medicinas humanas, una práctica que conlleva serios riesgos para la salud del animal, y que incluso pone en peligro su vida. "Por desgracia, es habitual que alguien tenga la tentación de darle a su perro fármacos hechos para personas", dice la veterinaria Mercedes González. El razonamiento -muy peligroso- es el siguiente: "Si yo cuando tengo fiebre me tomo esta medicina, cuando el can tenga fiebre, le ofreceré la misma", añade González.

Los medicamentos humanos, sin embargo, nunca deben ser ofrecidos al perro sin consultar al veterinario. Además, es importante guardar siempre las medicinas fuera del alcance de los amigos de cuatro patas, y nunca en bolsas de plástico que puedan mordisquear los canes.

La automedicación de los perros explica, no obstante, por qué las intoxicaciones por ibuprofeno y paracetamol son algunos de los envenenamientos accidentales domésticos más frecuentes en canes, junto con la ingesta de chocolate. Y es que son los fármacos que en más ocasiones los propietarios ofrecen a su peludo amigo, sin consultar antes con su veterinario.

El ibuprofeno en canes no está autorizado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Este organismo sí permite, sin embargo, algunos tipos de compuestos con paracetamol. Pero, de nuevo en este caso, es importante consultar antes con el veterinario para que sea él quien indique qué fármaco puede tomar el animal o en qué cantidad. "En muchos casos no hace falta que la persona pida una consulta con el veterinario. Una simple llamada telefónica puede ser suficiente y, en algunos casos, salvar incluso la vida del perro", asegura la veterinaria Laura Pérez.

El can no es una persona, por lo que su cuerpo tampoco funciona igual que el nuestro, ni es capaz de atacar las medicinas que son inofensivas para los humanos mismo modo. "Las enzimas del perro que deben atacar a los fármacos son diferentes a las nuestras, y también es distinta la forma de eliminar las sustancias", comenta González. Esto explica por qué tanto el ibuprofeno como el paracetamol son peligrosos para los perros y pueden causar intoxicaciones e incluso provocar la muerte del animal.

Este es el motivo que justifica que muchas sustancias que contienen los fármacos humanos no salgan del cuerpo del amigo de cuatro patas. Su organismo no está preparado para eliminarlas. Estos componentes tóxicos quedan acumulados en su cuerpo, en órganos como el hígado y los riñones, lo que aclara que, con el tiempo, se puedan producir graves daños, hemorragias e, incluso, el fallecimiento del animal.

¿Por qué hay veterinarios que recetan fármacos humanos a los perros?

Los medicamentos humanos han sido utilizados durante años por los veterinarios. Y algunos aún se usan durante operaciones graves. La Agencia Española de Medicamentos indica qué productos se pueden emplear, y cuáles no, en los animales.

Pero, por suerte, la medicina veterinaria ha avanzado mucho, y ahora hay medicamentos específicos para los perros, cuyos prospectos indican cuántas tomas y qué cantidad debe tomar el animal en función de su peso.

El problema -frecuente y peligroso- llega cuando alguien decide automedicar a sus canes con los mismos productos que utilizaría para él mismo. Una práctica que obvia la dolencia concreta del peludo amigo y la cantidad de medicamento que se debe suministrar. Los prospectos para humanos no indican si el fármaco se puede, o no, utilizar con perros ni en qué cantidad.

¿Hay medicamentos humanos que sí pueden tomar los perros?

Aunque la Agencia de Medicamentos autoriza usar ciertos fármacos humanos en canes, advierte de que estos deben haberse prescrito antes por un veterinario, ya que su empleo y cantidades dependerá de la dolencia y del peso del animal.

"Medicar a un perro en casa es una práctica muy peligrosa", advierte Laura Pérez. Cuando un propietario ofrece una medicación humana a su animal, lo hace con buena intención. Sin embargo, desconoce que sus fármacos pueden resultar muy dañinos para su peludo amigo. "Lo que seguramente ignora el dueño es que sus medicinas pueden provocar una grave intoxicación al perro e incluso su muerte", añade la veterinaria.

Esta imprudente práctica no es, sin embargo, tan extraña. Una de cada tres personas reconoce que automedica o no consulta con el veterinario antes de ofrecer un fármaco a sus amigos de cuatro patas, según un estudio realizado por la Universidad Iberoamericana de Ciencias y Tecnología, con sede en Chile.

¿Por qué el perro no debe tomar medicinas humanas?

Hay otra razón de peso para que el perro no tome los medicamentos elaborados para las personas: aunque la Agencia del Medicamento permita su uso en el can, el prospecto rara vez contempla la información necesaria sobre la dosis que precisa el peludo amigo.

No sirve, tampoco, tratar de calcular la cantidad que debe ingerir el perro extrapolando la información que contienen los prospectos para los niños o para el adulto, y haciendo el cálculo en función de su peso. El can, sencillamente, no es una persona y utilizar nuestras medicinas para ellos implica un riesgo serio.

¿Cómo interpretar el dolor en un perro?

La primer pregunta que debemos responder es la siguiente: ¿Cómo saber si un perro tiene dolor y cómo identificar de dónde proviene? Si queremos aliviar rápidamente su malestar, debemos intentar entender de qué tipo de dolor se trata y qué es lo que lo causa. Caso contrario, no podremos aplicar ningún tipo de paliativo.

Existen varios tipos de dolor, de los cuales destacaremos los dos principales:

  • Agudo: es el que aparece luego de un trauma o lesión y que se alivia en forma inmediata luego de suministrar la cura.
  • Crónico: es el dolor que se mantiene luego de que la lesión ha pasado o bien porque la misma se ha vuelto constante.

El dolor Agudo

En este primer caso, el dolor puede provenir de una causa que podemos identificar claramente, como puede ser un corte o golpe por caída, pero también por alguna causa interna que desconocemos.

Si se trata de una causa identificable, será más sencillo tomar una acción determinada, aunque no siempre sabemos qué hacer aun conociendo la razón del problema. En ambos casos lo más aconsejable es consultar al médico veterinario para que sea quien evalúe el dolor y la mejor manera de tratarlo.

El dolor Crónico.

El segundo tipo, el dolor crónico, proviene de patologías que ya conocemos porque ya han sido diagnosticadas y, en general, se nos han prescrito tratamientos para mejorarlo.

Este es el caso de los dolores articulares u óseos causados por la edad, la displasia o la artritis. En estas situaciones, el malestar puede disminuir enormemente suministrando suplementos de glucosamina o condroprotectores.

También adoptando algunas prácticas que no tienen que ver con medicinas (aunque pueden complementarlas) pero que disminuyen las dolencias notablemente, como hacer descansar al can en una buena cama ortopédica.

Otra forma de ayudarlo es limitando el acceso a lugares que le implican un gran esfuerzo físico como una escalera. Simplemente colocando una valla buena y segura, podrás restringir estas exigencias para sus músculos y huesos, aliviando muchísimo ciertas molestias.

En casos de dolores crónicos que no desaparecen con estas tácticas, el veterinario indicará un análgésico adecuado, siempre teniendo en cuenta que no es recomendable un tratamiento prolongado con este tipo de medicinas en perros.

¿Cómo saber que mi perro sufre un dolor?

Esta pregunta inquieta (y mucho…) a cualquier compañero de un perro. Es lo mismo que podría sucederte con un niño. ¿Cómo saber si le duele, cuánto le duele y de donde proviene el dolor?

Lamentablemente no conocemos una respuesta única a esta cuestión. Cada perro reacciona de un modo diferente. Podrá manifestarlo con quejas, aullidos, posturas raras, dejando de comer, o de moverse, entre muchas otras formas propias de cada animal y de cada tipo de dolencia.

Además hay varios tipos de dolor, que también definirán la reacción del animal. Si conoces bien a tu perro, podrás leer algún indicio de molestia sin duda alguna. En esos casos intenta ser muy cuidadoso y toca muy suavemente las zonas en las que crees identificar molestias para ver si puedes descubrir alguna otra pista.

¿Qué hacer cuando identificas el dolor?

La primera reacción que todos tendríamos ante el dolor de nuestro fiel amigo es intentar aplacarlo. Y aquí es donde debemos ser muy cuidadosos. Si bien existen varios análgesicos que podemos aplicar, no todos se pueden administrar en forma libre en perros.

Adicionalmente no todos las medicaciones sirven para cualquier tipo de dolor, por eso identificar la causa es tan importante. ¡Suministrar algún análgesico, sin criterio sólido, puede ser peor que no darle ninguno!. No solo que puede tener efectos adversos y peligrosos, sino que seguramente no tendrá ningún impacto sobre la causa del dolor.

Por eso, lo que realmente te recomendamos ante cualquier dolor canino es visitar en forma inmediata a tu médico veterinario. El podrá diagnosticar el problema y prescribir las medicinas necesarias.

Pregunta para el veterinario: ¿Qué se le puede dar a un perro para el dolor?

Una vez que el profesional identifique el dolor podrá prescribir la medicación necesaria. Los medicamentos para el dolor son los tan famosos analgésicos. Ante la pregunta ¿Qué analgésico le puedo dar a mi perro?, los veterinarios nos darán una respuesta más compleja de lo que esperamos dado que hay varios tipos diferentes:

Analgésicos primarios.

  • Analgésicos antitérmicos puros: actúan como analgésicos y antitérmicos (ayudan a controlar la fiebre) pero no son antiinflamatorios. Tienen menos efectos adversos. Ejemplo: Paracetamol.
  • Antiinflamatorios no estero >Analgésicos secundarios:

Se trata de analgesicos de espectro reducido aplicables para dolores más particulares como por ejemplo relajantes musculares, anestésicos locales, antidepresivos, entre muchos otros. Dentro de este grupo podemos encontrar los antiinflamatorios esteroideos también conocidos como corticoides.

Medicar a los perros

Aunque no debiera hacer falta decirlo, tan solo los profesionales de la veterinaria pueden prescribir medicamentos para los animales de compañía. No es correcto suponer que lo que funciona en humanos va a hacerlo también en perros.

Es cierto que hay fármacos cuyo principio activo sirve tanto a humanos como a perros pero siempre, insistimos, será el veterinario quien nos los recete. Incluso fármacos de uso tan común y aparentemente tan inofensivos como lo puede ser el paracetamol, tienen efectos diferentes según la especie, ya que se van a metabolizar y eliminar, o no, de manera distinta.

Además, incluso aunque pudiésemos compartir determinados fármacos con nuestros perros, la dosis no tiene por qué ser la misma, precisamente por lo que hemos explicado de que es diferente su metabolización. A la pregunta de si los perros pueden tomar paracetamol, la respuesta es sí, pero siempre bajo estricto control veterinario, como veremos en el siguiente apartado.

El paracetamol

El paracetamol es un fármaco muy habitual en los botiquines de todos los hogares. Se puede comprar sin receta médica, no suele tener efectos secundarios, se utiliza como analgésico para aliviar el dolor leve o moderado y como antipirético para bajar la fiebre.

Quizás esta facilidad de adquisición y uso nos hace olvidar que se trata de un fármaco y, como tal, presentará una serie de efectos secundarios que, en los perros, van a ser más graves que en los humanos. Además, tal y como hemos comentado, no se metaboliza igual en todas las especies, y en el perro puede dañar el hígado, provocando el cuadro clínico que veremos en el siguiente apartado.

Entonces, ¿los perros pueden tomar paracetamol? Sí, pero nunca sin consultarlo con nuestro veterinario, ya que la dosis y el tiempo de administración deben estar pautados por él. De todas formas, en la actualidad contamos con alternativas con mejores resultados en perros y menos riesgos para su salud.

La intoxicación en perros por paracetamol

Por lo tanto, hay que insistir, el veterinario será el único profesional responsable de prescribir la medicación de nuestro perro. Como hemos dicho, solo él va a decidir si nuestros perros pueden tomar paracetamol. Si medicamos a nuestro perro con paracetamol por nuestra cuenta corremos el riesgo de intoxicarlo, lo que podría tener incluso consecuencias fatales. Los síntomas que pueden observarse en un perro intoxicado por paracetamol son los siguientes:

  • Vómitos
  • Debilidad
  • Dolor abdominal
  • Salivación
  • Anorexia
  • Depresión
  • Dificultad respiratoria

Si observamos estos síntomas y le hemos dado paracetamol a nuestro perro o pensamos que puede haberlo ingerido accidentalmente, debemos acudir al veterinario, informándole de lo que se ha tomado. El mayor problema del paracetamol en perros es el daño al hígado. También se puede producir hemólisis, proceso que consiste en la rotura acelerada de los glóbulos rojos. La bilis y la hemoglobina que se originan de esta rotura se acumulan en el organismo, provocando un color amarillento en las mucosas (ictericia) y la excreción de una orina marrón por su contenido en hemoglobina.

Dependiendo de las circunstancias el veterinario decidirá el tratamiento más adecuado, que puede consistir en provocar el vómito, suministrar fluidoterapia o incluso realizar una transfusión de sangre. En los casos más graves el perro puede fallecer. Esto debe hacernos reflexionar sobre la importancia de no medicar jamás a nuestro perro por nuestra cuenta.

Precauciones con los medicamentos

Hemos visto que los perros pueden tomar paracetamol solo bajo control veterinario, así que, para evitar accidentes que pueden tener consecuencias fatales, es conveniente observar las siguientes precauciones:

  • No medicar nunca a nuestro perro si no es bajo prescripción veterinaria.
  • Guardar siempre los medicamentos lejos del alcance de nuestros perros.
  • Cuando tengamos que medicarlos, debemos hacerlo siempre siguiendo escrupulosamente las indicaciones de nuestro veterinario, en cuanto a dosis y duración del tratamiento.
  • Si sospechamos que nuestro perro ha podido ingerir una cantidad elevada de paracetamol o se la hemos dado nosotros, debemos trasladarlo al veterinario inmediatamente.

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a ¿Los perros pueden tomar paracetamol?, te recomendamos que entres en nuestra sección de Prevención.

¿Darías una pastilla de paracetamol a un bebé? ¿Por qué a un perro o gato sí? Vamos a razonar las respuestas…

Hoy estoy triste, muy triste.

Ayer sentí rabia, pena e impotencia.

Hoy decido hablaros de este tema, de informaros como veterinaria y con datos prácticos porque ayer murió una perrita encantadora porque sus dueños no sabían que el paracetamol MATA. Le dieron una pastilla de 1 gramo, la que se toma un adulto de 60-80kg, cada 8 horas, es decir 3 comprimidos a un animal de menos de 4 kilos. Hagamos la comparación para que me entendáis, es como si tú o yo nos tomásemos 20 pastillas de paracetamol cada 8 horas… ¿os parece una barbaridad verdad?

El paracetamol es un fármaco con propiedades analgésicas, con propiedades antipiréticas (baja la fiebre) y sin propiedades importantes antiinflamatorias. Siendo muy utilizado en humana, en veterinaria no es de gran utilidad porque disponemos de otros antiinflamatorios mucho más efectivos y seguros.

Es frecuente que al ver a nuestro perro o gato decaido, con aparente dolor, decidamos darle un paracetamol, ya que a nosotros nos va tan bien. En el perro se ha establecido una dosis terapéutica de 15mg/kg y en el gato 4 veces inferior. Sin embargo una dosis de 150 mg por kilo para un perro y de tan solo 50mg para un gato es letal.

El paracetamol a dosis elevadas daña el hígado (citolisis hepatocelular) y los glóbulos rojos (hemolisis, destrucción de las células que transportan el oxígeno por el organismo). Los signos que nos pueden hacer sospechar que el animal ha ingerido este medicamento a dosis tóxicas son: debilidad, depresión, cada vez se quedan más quietos, disnea (dificultad para respirar), taquicardia, las mucosas se van poniendo cada vez más pálidas para pasar a ser de un color azulado. Si el animal consigue sobrevivir a esta fase pasará a tener las mucosas (encías, cara interna de las orejas) ictéricas (amarillas) y además aparecerán síntomas digestivos.

En perros los síntomas aparecen 1-2 días después de la ingesta y un tercio de los animales muere en las primeras 24-72 horas.

Ante la posibilidad de que nuestra mascota haya consumido paracetamol a dosis tóxicas, debemos acudir lo antes posible al veterinario. Si hubiesen pasado pocas horas se le hará vomitar, lavado gástrico y fármacos para evitar su absorción.

Si hubiesen pasado más de 3 horas tras su ingesta se procederá a poner tratamiento de soporte vital ante la gravedad de la intoxicación: se le dará el antidoto para reducir los efectos nocivos, fluidoterapia, oxigenoterapia e incluso transfusión sanguinea. En los casos más graves en personas intoxicadas se les realiza un transplante de hígado ante el efecto fulminante que tiene sobre este órgano que por desgracia en mascotas no se puede realizar.

Por eso te repito: NO AUTOMEDIQUES A TU MASCOTA, LLAMA Y CONSULTA, ESTAREMOS ENCANTADOS DE ACONSEJARTE.

Pero entonces ¿Pueden usarse los medicamentos humanos para perros?

Si y no. Respuesta confusa…. ¿Verdad?. Lo cierto es que algunos análgesicos de uso humano pueden aplicarse en perros previa indicación médica y con mucho cuidado. Por lo tanto si estás en casa y te das cuenta que a tu amigo le duele la pata y te preguntas qué darle a un perro para el dolor, lo último que te recomendamos es tomar cualquier analgesico del botiquín y suministrárselo.

Los antiinflamatorios para perros (de uso humano) pueden ser nocivos si no se aplican en dosis muy controladas. Sucede, como con las comidas. Algunas que para nosotros son fabulosas, para nuestro perro son alimentos prohibidos. Eso mismo pasa con los analgésicos. Veamos en detalle los casos más habituales:

Enantyum para perros

Se trata de un dexketoprofeno del grupo de los AINE. A diferencia del Ibuprofeno o el Paracetamol, se lo suele utilizar más especialmente para dolores:

  • Músculo-esqueléticos.
  • Muelas y dientes.
  • Dolores post-operatorios.

Al ser un medicamento más nuevo, no se cuenta con buenos estudios de su uso a nivel veterinario. Sin embargo como se trata de un AINE, puede tener efectos muy adversos si se suministra sin estricto control médico.

Conclusión

¿Qué le puedo dar a mi perro para el dolor?. Esta es la pregunta habitual que nos hacemos los “familiares” de un perro ante una dolencia. Hay que tener en cuenta que la mejor respuesta a esta cuestión puede darla exclusivamente un médico veterinario.

Las causas y tipos de dolor pueden ser muchas y variadas. Los medicamentos de uso humano pueden ser terriblemente tóxicos para un can. Por eso, ante el dolor, lo más adecuado es seguir el consejo del experto y evitar cualquier tipo de automedicación.

Recuerda que, aunque los queramos como humanos, no lo son y tratarlos como a nosotros mismos puede ser perjudicial para su salud.

Pin
Send
Share
Send
Send