Animales

Quieres que tu periquito siga cantando, combate los acaros que le acechan

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Olivia Hoover | Jefe De Redacción | E-mail

Al igual que muchos otros tipos de mascotas, los pericos son propensos a los ácaros. Hay tres tipos principales de ácaros que los pericos suelen encontrar: ácaros rojos, ácaros escamosos y ácaros de las plumas. Estos tipos de ácaros pueden causar irritación de la piel y las plumas, crecimientos escamosos e inquietud, como acicalamiento excesivo, o letargo, dependiendo del tipo de ácaros. La lucha contra una infección de ácaros puede ser todo un desafío, pero a través de la limpieza diligente y los tratamientos con medicamentos, los ácaros pueden ser erradicados.

Trae tu pájaro a un veterinario si sospechas que tiene ácaros. Los veterinarios aviares pueden determinar más fácilmente que el problema de salud que enfrenta su ave son los ácaros y no otra dolencia. Un veterinario también puede determinar el tipo exacto de ácaros, y puede ser capaz de prescribir un tratamiento médico para su perico.

Limpia la jaula del perico por completo. Friegue cada parte de la jaula, incluidas las barras y el fondo, con agua caliente. Limpie cualquier percha, cuencos, juguetes u otras decoraciones con agua caliente también.

Use un erradicador de ácaros de aves, como un tratamiento de pulverización, en la jaula y todo lo que contenga. Aunque estos aerosoles para ácaros están diseñados para tratar al ave en sí, también pueden ayudar a eliminar infestaciones de plagas en el hábitat del periquito. Rocíe cada parte de la jaula, incluidas las esquinas o grietas donde los ácaros pueden esconderse. Los aerosoles para ácaros de aves se pueden comprar en tiendas de mascotas.

Limpie el área alrededor de la jaula del periquito, incluidas las paredes, el piso y los muebles cerca de la jaula. Si los ácaros migraron a estas áreas, simplemente regresarán.

Trate al periquito con un medicamento para ácaros o aerosol específico para el tipo de ácaros que crea que tiene su pájaro. Los ácaros escamosos, uno de los tipos más comunes de ácaros, se tratan mejor con un producto que contiene moxidectina. Los ácaros rojos se pueden tratar con productos que contienen carbaryl. Los ácaros de pluma se pueden tratar con un aerosol de ácaros para todo uso. Si su periquito ha sido diagnosticado con un ácaro interno, generalmente se puede usar un pesticida interno. Trate de usar medicamentos no tóxicos o recomendados por un veterinario. Evite que el medicamento entre en los ojos o las fosas nasales del ave.

Frote el aceite de oliva en las áreas del periquito que han sido afectadas por los ácaros. El aceite de oliva puede ayudar a sofocar los ácaros, y también a veces puede aliviar la picazón o irritación de la piel del ave. Evite obtener aceite cerca de las fosas nasales o los ojos del ave. Use este tratamiento solo en el cuerpo o las piernas del periquito.

Como curar los ácaros en periquitos? Con tratamiento acaricia?

Que comprar para saber cómo eliminar los ácaros de los periquitos?

Pues la primera pregunta qué tienes que hacerte es:

Cómo saber si mi periquito tiene ácaros?¿Como detectar acaros de la sarna en periquitos australianos?¿ como eliminar acaros en periquitos australianos?

Porque pueden producir ácaros de la sarna como cualquier otro animal, en nuestro blog veremos qué hacer cuando un periquito tiene ácaros y cómo quitarle esos parásitos.

¿como saber si mi periquito tiene acaros?

Es muy raro que los ácaros en periquitos causan alteraciones en el estado general de salud de los periquitos, lo más común es que afecte el pico y las plumas.

Sin embargo, a veces puede haber problemas respiratorios, causados por un ácaro que afecta la tráquea . En estos casos, puedes ver la respiración difícil, con la boca abierta.

Además, aunque es menos frecuente, algunos de estos ácaros pueden afectar las plumas, produciendo les picazón.

La enfermedad causada por el ácaro knemidocoptes se llama comúnmente "cara escamosa", debido a la aparición del rostro de animales enfermos.

En los periquitos afectados, el área del pico y las narinas (los orificios respiratorios) están llenos por costras, que se distinguen a la vista.

La sarna de la knemidocoptic también se llama "escabiosis del pico y de las piernas", están cubiertas por costras similares a las de la cara.

Estas costras son debidas a un proceso de hiperqueratosis, es decir, un espesamiento de la capa externa de la piel, causada por el ácaro.

Aun asi si tienes dudas lo mas efectivo es llevarle al veterinario para que este te confirme si tu periquito tiene acaros o sarna.

Cómo eliminar los ácaros de la sarna en el periquito,? Con un spray?

Antiguamente uno de esos remedios caseros que rodaban por ahí era que si tú periquito tenía ácaros le dieras con aceite de parafina eso o en su defecto con aceite de oliva. Para poder aplicarlo se utilizaba un algodón por ejemplo un bastoncillo de los oídos.

Aunque fuera un remedio casero parecía que en un principio cuando las fases no eran demasiado avanzadas, aliviaba bastante aunque con el tiempo volvía. El tratamiento más efectivo es uno con un spray acaricida o una pipeta antiparasitaria que podremos encontrar en cualquier tienda veterinaria para poder ayudar a nuestro querido animal.

Comó acabar con los ácaros en periquitos?

Lo primero que debes hacer es separar el animal del que tienes sospechas del resto de tus aves exóticas para que no se. Convierta en infestación de knemidokoptes pilar.

Yo también te recomendaría pulmosan que dispone del principio activo de la invermectina. Viene en gotas y se aplican dos gotas en la piel que esta en la nuca del AVE. No en las plumas. Si es un pájaro pequeño pues una gota.

Para prevenir también le. Daría el tratamiento al resto de tus pajarillos por si acaso

Ya son cuestiones personales los metodos y remedios, caseros o no, que uses para eliminar los acaros de la sarna de tus pajaros, pero nosotro te recomendaremos los mas efectivos.

Salmonelosis

Existen diversas especies de salmonelas, especialmente Salmonella typhimunum, que pueden causar enfermedades y la muerte a las aves como los periquitos. Estas salmonelosis se cuentan entre las enfermedades bacterianas más graves y que más pérdidas producen entre las aves.

Las fuentes de infección son, con frecuencia, el agua y el pienso infectados por salmonelas, así como especialmente los piensos ricos en proteínas, como harinas de pescado y de carne, huesos molidos y camarones.

Las salmonelas también se pueden transmitir por huevos y cáscaras de huevo no convenientemente esterilizados. Estos gérmenes también se multiplican en la superficie del agua de bebederos sucios.

Esta enfermedad infecciosa es transmitida con mucha frecuencia por pájaros silvestres, que se posan en las proximidades o sobre los aviarios de exterior no cubiertos. El peligro de transmisión de esta infección existe asimismo si hay presencia de ratas y ratones.

Los gérmenes excretados también pueden poner seriamente en peligro a las personas. Los síntomas patológicos de la salmonelosis en periquitos son relativamente poco característicos.

Debilidad, plumaje erizado y diarrea, así como hinchazones en las articulaciones y giros de la cabeza indican una infección. Pero en muchos casos están afectadas varias aves de un mismo grupo, de manera que se ve claramente el carácter de epidemia de esta enfermedad.

Los pájaros que sobreviven a la enfermedad pueden convertirse en portadores permanentes. Si se sospecha de la existencia de una salmonelosis, hay que consultar enseguida al veterinario.

Mediante análisis de los excrementos se puede aislar el germen. Dado que las aves no excretan constantemente gérmenes, es preciso repetir varias veces el análisis de los excrementos.

Tuberculosis

Las aves enfermas eliminan en grandes cantidades el germen de la tuberculosis aviar junto con los excrementos, germen que queda activo durante mucho tiempo. Las cáscaras de huevo no suficientemente esterilizadas también pueden estar afectadas por el germen.

Este germen, que puede sobrevivir durante años en el exterior, se ingiere a través del alimento, pero también respirar aire contaminado puede causar la infección. Es posible la transmisión del ave al hombre y viceversa.

La tuberculosis es una enfermedad insidiosa, que a veces dura meses, y que tiene como consecuencia un enflaquecimiento progresivo. Hasta poco antes de la muerte los pájaros no presentan apenas síntomas visibles.

Se pueden formar nódulos tuberculosos en los órganos internos que, en parte, pueden conllevar parálisis en los miembros correspondientes.

En la tuberculosis pulmonar y de los sacos aéreos se pueden constatar trastornos respiratorios. Cuando es el aparato digestivo el que está afectado, como es más frecuente, hay diarrea. Además, también puede aparecer la tuberculosis ósea y formas de la cutánea.

Es bastante difícil establecer un diagnóstico, que sólo será definitivo mediante el examen del ave muerta.

Si se sospecha de la enfermedad se puede obtener un diagnóstico fundamentado mediante el examen del ave junto con una radiología que, no obstante, sólo muestra los nódulos mayores.

Es muy difícil, si no imposible, adoptar medidas preventivas, debido al largo curso de esta enfermedad. Un tratamiento también suele ser inútil y, debido a la posibilidad de transmisión del germen al hombre, no se debe llevar a cabo.

Psitacosis

La psitacosis es una enfermedad que pueden sufrir los periquitos y otras aves que no presenta síntomas específicos. También es conocida comúnmente como la “enfermedad de los papagayos“. Los pájaros pueden tener señales de infección respiratoria u ocular como estornudos, sinusitis, conjuntivitis o secreciones nasales.

También pueden padecer diarrea verdosa o amarillenta, o sencillamente adelgazamiento o abatimiento injustificado, o en casos extremos las muerte súbita del perico que parecía sano.

Cabe destacar que estos síntomas descritos también pueden ser debidos a otras enfermedades.

La psitacosis hace que las defensas del periquito disminuyan, por lo que facilita que otras enfermedades también aparezcan simultáneamente que hacen difícil identificar los síntomas de psitacosis.

En algunas ocasiones, se dan casos de pájaros domésticos que portan la enfermedad de la psitacosis durante meses sin presentar ningún síntoma. Pero tras un priodo de estrés, la desarrollan súbitamente.

El tratamiento de la psitacosis se puede realizar a través de fármacos inyectables o vía oral durante un tiempo mínimo de 50 días. Otra alternativa es alimentarlo únicamente con pienso medicado para esta dolencia. No resulta eficaz la administración de las medicinas en el agua.

En cualquier caso, será el veterinario el especialista que dictaminará la mejor opción, así como el calendario de revisiones y chequeos necesarios para realizar el seguimiento de la salud del periquito.

Cabe destacar también que un animal curado de esta enfermedad infecciosa no está exento de volverla a sufrir.

En los psitácidos, la psitacosis presenta síntomas muy inespecíficos, es decir, las manifestaciones clínicas no muestran diferencias con las infecciones causadas por otros gérmenes. Con frecuencia, lo más evidente son los trastornos del aparato respiratorio (rinitis, disnea, ruidos al respirar).

Algunas aves enfermas también pueden presentar trastornos del sistema nervioso central, que se manifiestan por convulsiones y parálisis. Casi todos los pájaros no ingieren comida durante la fase aguda de la enfermedad, erizan el plumaje (están embolados) y están apáticos.

La infección, tanto en el hombre como en los pájaros, tiene lugar ante todo por inhalación de polvo. En la fase aguda de la enfermedad las aves eliminan grandes cantidades de estos gérmenes en los excrementos.

Estos excrementos, una vez secos, son levantados por el vuelo de los animales y el hombre y los pájaros se contagian al respirar este polvo infeccioso.

Sin embargo, el germen de la psitacosis no sólo se vuelve a introducir con las aves importadas, sino que muchas de las crías autóctonas también están infectadas.

La psitacosis es de obligada comunicación, o sea, que tanto los criadores como los aficionados han de comunicar al veterinario oficial cualquier sospecha de esta enfermedad.

Enfermedad de Newcastle (pseudopeste aviar)

El virus causante de la enfermedad de Newcastle apareció por primera vez en la región del sudeste asiático. Posteriormente se introdujo en Europa, desde donde tuvo lugar la extensión por todo el mundo. Es posible la transmisión de la enfermedad tanto por las aves como por el hombre.

Los periquitos enfermos de pseudopeste aviar (Enfermedad de Newcastle) puede presentar giros de cuello extraños

Casi todos los pájaros enfermos mueren al cabo de tan sólo 6-9 días. Entre los síntomas de la pseudopeste aviar se observan diarrea, flujo nasal y ocular, movimientos coordinados, parálisis, torcimientos del cuello y disnea.

Puesto que el peligro de contagio es muy elevado, casi todas las aves de un mismo grupo mueren en poco tiempo. Sólo es posible efectuar el diagnóstico definitivo mediante la constatación de la presencia del virus en los órganos de los ejemplares muertos.

Papovavirus

El papovavirus causa una enfermedad en los polluelos de los periquitos que todavía están en el nido. Este virus es diminuto y sin envoltura, pero sumamente resistente. Por eso, continúa activo durante mucho tiempo en el recinto de los pájaros o en el aviario, así como en las jaulas y accesorios.

Sobrevive durante varias horas a temperaturas superiores a los 56 °C. Es imposible aniquilarlo con los medios de desinfección corrientes.

Para desinfectar se recomiendan productos que contengan como principio activo “yodoforo” o una combinación de varios aldehidos. Si se utilizan yodoforos no debe tener lugar simultáneamente un tratamiento con sustancias cálcicas, ya que se contrarrestaría su efectividad. Hay que prever un tiempo de actuación de, por lo menos, dos horas.

No obstante, en los recintos de cría o en aviarios que no permiten un tratamiento así, se pueden chamuscar el equipo y las paredes con la llama de un soldador.

Al hacerlo hay que tener el consabido cuidado, sobre todo si se trata de accesorios de plástico o madera. Este virus se transmite a otras aves y es extremadamente contagioso.

Los polluelos enfermos que están en el nido presentan como síntomas el vientre hinchado y graves manifestaciones de desecación (especialmente visibles en las patas y pies que parecen como encogidos o arrugados), así como suciedad en la región cloacal, que se debe menos a excrementos que a orina blanquecina.

Cuando se comparan con polluelos sanos de la misma edad, se puede constatar asimismo un crecimiento retardado de las plumas del cuerpo y las rectrices, así como falta o malformación del plumón. No es posible un tratamiento específico de los pájaros enfermos.

Dado que el virus se transmite con las manos de una caja nidadera a la otra, tampoco tiene sentido fortalecer los polluelos enfermos con preparados vitamínicos. Tampoco existe todavía una vacuna adecuada.

Cuando aparece esta enfermedad se recomienda interrumpir la cría durante 3 a 4 meses, de esta manera se disminuye el número de pájaros altamente sensibles y se restringe la multiplicación del virus.

De esta manera, las parejas reproductoras pueden formar anticuerpos, que se transmiten a los polluelos a través del huevo, protegiéndolos así contra la enfermedad. Durante este período se recomienda una limpieza y desinfección semanal. No está comprobado científicamente que exista una relación entre el papovavirus y la aparición de la muda francesa (ver más adelante en este post).

Inflamación de la mucosa del buche

Esta enfermedad es frecuente en los periquitos y papagayos que han ingerido pienso o agua ensuciados con excrementos. Las causas pueden estribar en infecciones por agentes bacterianos (tricomonas, hongos), quemaduras por sustancias cáusticas, intoxicaciones, oclusiones o procesos de fermentación en el buche, así como la ingestión de agua demasiado fría (helada) o pienso demasiado caliente.

Las infecciones de la mucosa causadas por hongos y/o tricomonas, que también se pueden dar en un ave sana, pueden producir una inflamación cuando sus defensas están debilitadas.

Es raro que esta enfermedad se transmita a los demás pájaros alojados en el mismo aviario o jaula, a no ser que se trate de una pareja que se alimenta mutuamente, transmitiendo de esta forma los gérmenes.

La inflamación de la mucosa del buche se manifiesta con unos síntomas de ingesta reducida, apatía y erizado del plumaje, el estado nutricional se va degradando poco a poco.

Los pacientes a menudo se esfuerzan por tragar, moviendo el cuello y el buche como si bombeasen, vomitan granos y una mucosidad filamentosa de color blanco grisáceo. Debido a las sacudidas de la cabeza las plumas de la zona del buche suelen quedar muy pegajosas. Sin tratamiento estos pájaros con frecuencia acaban muriendo.

Endoparásitos

La causa de la infestación con endoparásitos hay que buscarla, ante todo, en las condiciones de alojamiento. Los periquitos alojados individualmente en una jaula casi nunca se ven afectados.

En el caso de los pájaros alojados en aviarios de exterior puede aparecer una infestación por Capillaria o por ascárides, sobre todo si los aviarios no están cubiertos y los excrementos de las aves silvestres caen en su interior.

Una infestación por endoparásitos no necesariamente ha de ser mortal, el parásito se aprovecha de su huésped. Huésped y parásito están acomodados uno a otro hallándose en una muy frágil “situación de equilibrio”.

Ácaros de los sacos aéreos

En los periquitos estos ácaros son bastante raros. Aparecen alteraciones en los sacos aéreos, focos abultados blanquecinos y, sobre la mucosa de los sacos aéreos, bronquios y tráquea, unas finas manchas oscuras que, al microscopio, demuestran ser los ácaros.

Por norma general, en los periquitos infestacdos por estos parásitos pueden aparecer síntomas como bruscos movimientos de la cabeza, unidos a trastornos respiratorios, tos insistente, estornudos y tienen que realizar esfuerzos para poder tragar.

También conocida en algunos lugares por el nombre común de lombrices. Por regla general, los ascárides sólo se encuentran en los periquitos ondulados cuando están alojados junto a otros periquitos o cotorras en una zona o cercado de vuelo libre. Los huevos de ascáride están rodeados por una capa cérea, por lo que son insensibles y resistentes a una serie de desinfectantes.

Lo que les aniquila con mayor facilidad es la sequedad y la luz solar. Aunque no pueda descartarse una infestación por ascárides, una escrupulosa limpieza disminuye mucho su riesgo.

Dado que los periquitos generalmente resultan infestados a causa de otras aves, sobre todo por los excrementos de otros psitácidos, no es recomendable un alojamiento comunitario.

El cuadro clínico de una infestación por ascárides es inespecífico. Entre sus síntomas puede aparecer adelgazamiento, falta de apetito y una muerte repentina, ésta sobre todo cuando la infestación es en la región del intestino delgado y tiene lugar una oclusión intestinal.

Dado que los ascárides del periquito no siempre eliminan huevos, un solo análisis de excrementos para diagnosticar los ascárides es poco significativo. No obstante, se puede diagnosticar con seguridad la infestación por ascárides mediante la disección de las aves muertas.

El tratamiento para la ascárides se puede efectuar con un producto contra ascárides que los periquitos toleren bien. Después de administrarles el vermífugo, los periquitos se deben alojar en una jaula separada, cuyo suelo se cubre con cartón o papel.

Éste se ha de cambiar dos veces al día y quemarlo. Al mismo tiempo hay que llevar a cabo una limpieza a fondo de los aviarios (si es necesario flameándolos). A las 3 semanas se debe repetir la cura con el vermífugo.

Capillaria

La infestación por Capillaria de los periquitos alojados en comunidad con otras aves representa un problema mucho mayor que la aparición de ascárides. Al igual que en el ascáride, el desarrollo de los Capillaria tiene lugar de manera directa, es decir, sin huésped intermedio. La resistencia de los huevos de Capillaria es menor que la de los ascárides. El ave se contagia ingiriendo huevos de estos vermes con el embrión ya formado.

El principal lugar de la infestación es el intestino delgado, pero los Capillaria también pueden aparecer en el buche o en el intestino grueso. La mucosa de las zonas afectadas puede estar inflamada, y a veces también hay una diarrea mucosa.

Un adelgazamiento crónico y apatía se consideran síntomas patológicos. Lo más seguro para confirmar la infestación por Capillaria es llevar a cabo un análisis parasitológico de los excrementos.

El tratamiento con medicamentos puede resultar bastante difícil, si éstos se han de administrar mediante una sonda a través del buche, lo que puede causar una irritación de la mucosa de éste con los consiguientes vómitos.

En Centroeuropa todavía no se ha demostrado con seguridad en periquitos esta enfermedad intestinal parasitaria.

Arador de la sarna

La sarna en el periquito, tanto la de las patas como la del pico, está causada por un ácaro: el arador de la sarna. Una característica de las alteraciones cutáneas producidas por la sarna es la llamada “cara escamosa”, con excrecencias o costras grises o blancas de aspecto escamoso, en las que se hacen visibles los orificios perforados por el parásito.

periquito con sarna

Estas alteraciones aparecen en la zona de los párpados o de la cera, en los ángulos del pico, en la zona de la cloaca o de la glándula uropígea y en las patas y pies. Esto puede hacer que las patas se hinchen de tal manera que se tenga que quitar la anilla.

Con frecuencia, los primeros síntomas son la aparición de agujeritos en la zona del pico superior, cerca de la cera. Los ácaros producen unas dilataciones a modo de bolsa que, en casos avanzados, pueden destruir la piel formando como panales. A eso el organismo reacciona aumentando la capa córnea de la piel.

Por regla general, este ácaro sólo ataca periquitos jóvenes. En un examen, el periquito más joven tenía 3 meses, aproximadamente un 30%, medio año y el 50%, 1-2 años, el resto se distribuía entre los 3 a 6 años.

La declaración de esta enfermedad depende de diversos factores, así por ejemplo, de unas deficientes defensas del periquito a causa de unas malas condiciones de mantenimiento, de sobrecargas o estrés, infecciones u otras enfermedades.

Los ácaros de la sama pueden estar presentes durante años en el periquito sin que se hagan visibles, es decir, sin que causen enfermedad. Eso explica por qué los periquitos que han estado alojados en solitario durante años puedan enfermar de repente. Se supone que los pájaros ya pueden haberse infestado de polluelos en el nido a través del alimento.

La transmisión de la sama a pájaros sanos no es posible así como así. Se puede tratar la sarna con dimetil-difenilén-disulfito (“Odylen” de la casa Bayer). Este producto se aplica repetidas veces (como mínimo 3) sobre las partes afectadas con la ayuda de un pequeño pincel o una torunda de algodón.

A fin de ayudar a las defensas y a la curación se recomienda administrar durante el tratamiento con “Odylen” un preparado vitamínico en el agua de bebida.

Ácaro rojo

Después del arador de la sarna, el ácaro rojo es uno de los ectoparásitos más frecuentes del periquito. Este ácaro, además de a las aves de corral, también ataca a las aves silvestres, así como a las de aviarios o de jaula. Otros animales domésticos y también el hombre corren igualmente el riesgo de contagiarse. Así, se encontraron ácaros rojos como causa de una erupción cutánea en el hombre.

Imagen microscópica de un ácaro rojo

Muchas veces, la infestación por ácaros rojos no se nota hasta que la hemorragia crónica produce una anemia, que va unida a un debilitamiento. Sobre todo los pájaros alojados en aviarios son infestados por este ácaro, pero también se demostró su presencia en pájaros solitarios.

Es difícil reconocer una infestación debido a que los ácaros frecuentemente sólo acuden de noche a los pájaros, de día se ocultan en las rendijas de la jaula y de las perchas, o en las proximidades de la jaula.

En el caso de las aves que están incubando, los ácaros también permanecen durante el día en la caja nidadera. Aunque la infestación sea mínima, la constante hemorragia es mortal para los polluelos de periquito que aún permanecen en el nido.

Estos ácaros, de rápidos movimientos, están teñidos de rojo cuando han chupado sangre. El color varía según la ingesta y la digestión: de rojo, pasando por rojo oscuro o pardo negruzco a blanco grisáceo. La infestación por ácaros rojos se trata mediante insecticidas de contacto.

Hay que rociar la jaula, el aviario, la caja nidadera v todos los accesorios con estos insecticidas o sumergirlos en ellos. También ha demostrado ser efectivo el uso de los “Mafu-Strips”. No obstante, hay que vigilar que la dosis corresponda al tamaño del recinto que se indica en el paquete, una sobredosis puede dañar a los periquitos.

Los malófagos son otra clase de ectoparásitos los cuales, sin embargo, son raros en el periquito. Se alimentan de las escamas cutáneas y destruyen las plumas. Los periquitos alojados individualmente apenas sufren infestación: pero las aves enfermas la sufren con mayor frecuencia que las sanas.

Los malófagos que corren por su piel intranquilizan al pájaro, y la infestación se hace visible por las partes roídas de las plumas. Examinando detalladamente el plumaje se pueden observar los malófagos. Para combatir estos parásitos también resulta efectivo el colgar un “Mafu-Strip” en el recinto de cría.

Acaro de las plumas

Hay que citar, además, los ácaros de las plumas, que son relativamente raros, los cuales se alojan sobre todo en los cañones llenos de sangre de las grandes plumas en crecimiento, haciendo que se rompan.

Frecuentemente, estos ácaros no se detectan y puede que sean la causa, más a menudo de lo que se cree, de que los periquitos adultos pierdan las plumas grandes a gran parte de ellas. Al parecer, no existe remedio alguno contra estos ácaros.

Los tumores desempeñan un importante papel en los periquitos, especialmente entre los 2 y los 6 años. Así, en la clínica de aves de adorno y silvestres, se pudo manifestar la sospecha de tumor en el 32,2% de los casos durante los exámenes de 1203 periquitos ondulados.

Bulto sospechoso de ser un tumor en este periquito australiano

En comparación con otros periquitos y cotorras, llama la atención la frecuente aparición de tumores en periquitos. Como resultado de los exámenes realizados, se constató que los tumores se encuentran principalmente en el hígado, los riñones, los órganos sexuales y tumores subcutáneos (lipomas).

Desde el punto de vista del veterinario, los lipomas (tumores de grasa), que suelen aparecer en forma de bultos marcados en el pecho, se diagnostican de forma simple y segura y se pueden eliminar definitivamente mediante la cirugía.

Si los periquitos presentan una cojera unilateral, eso indica la existencia de un tumor en la cavidad abdominal. Si el periquito, además de la cojera inicial -puede suceder que un pie quede completamente entumecido-, también padece diarrea blanquecina y vómitos, hay que sospechar especialmente de un tumor renal.

Esta sospecha aumenta si los periquitos en cuestión tienen entre 4 y 6 años. Como síntomas de tumores en periquitos, en el estadio avanzado se puede reconocer por el plumaje erizado y adelgazamiento, a pesar de una ingesta normal.

La denominada “posición de besamanos” de un pie es típica de los tumores renales, los más frecuentes en los periquitos, que cursan con parálisis de una pata.

Enfermedades cutáneas

También conocidas como el síndrome de EMA. En los periquitos y en los inseparables (Agapornis) se encuentra una alteración cutánea cuyos síntomas son iguales en ambos. La literatura señala, en parte o en forma breve, que el cuadro clínico se manifiesta en los periquitos sobre todo en las axilas, es decir, debajo de las alas.

Ave afectada por problemas en su piel y plumas

En aproximadamente el 90% de los casos, en los periquitos está afectada la cara inferior de las alas tanto en un solo lado como en los dos. La zona emplumada de las partes cutáneas afectadas a menudo está pegajosa de sangre o cubierta de costras.

Es frecuente encontrar en las aves afectadas rastros de sangre en el pico superior o se puede observar cómo el pájaro picotea fuertemente las zonas cutáneas afectadas. En estos casos se comprueban, a menudo, extensas pérdidas tisulares en los puntos en cuestión.

Con frecuencia, en el centro de las zonas cutáneas enfermas aparece una grieta que llega hasta la musculatura con los labios de la herida presentando una costra sanguinolenta. Al analizar las causas se aislaron en conjunto 7 especies distintas de gérmenes.

Los más frecuentes fueron estafilococos y mohos. Pero estos gérmenes no se consideraron la causa propiamente dicha de esta enfermedad. No se pudo constatar la transmisión de una ave a otra.

Aspergilosis (causada por el moho Aspergillus spp.)

La aspergilosis suele estar causada por el Aspergillus jumigatus, pero también por otras especies como Aspergillus flavus y Aspergillus niger. Estos hongos están muy extendidos en el mundo exterior y pueden afectar a todas las especies de aves.

Izquierda: huevo de ave infectado por Aspergilosis. Derecha: imagen microscópica del mohoo Aspergillus spp.

Una higiene deficiente, una excesiva ocupación de los aviarios y zonas de vuelo, el calor, la humedad y el pienso estropeado favorecen la aparición de esta enfermedad.

Los polluelos ya se pueden infectar si la cáscara del huevo está contaminada por Aspergillus. Asimismo, cuando se coloca el sustrato o cama para los aviarios, cajas de cría y cajas nidaderas hay que vigilar la presencia de mohos, prestando atención por ejemplo a un olor enmohecido.

En los polluelos la aspergilosis suele transcurrir de forma aguda, en las aves adultas frecuentemente se hace crónica. Ante todo están afectados los órganos respiratorios, desde donde la infección puede invadir otros órganos, en la mayoría de casos se comprueban alteraciones en el pulmón y en los sacos aéreos.

El cuadro clínico es indeterminado y atípico, y pueden prevalecer síntomas de una enfermedad general de diferentes grados. En casos avanzados aparecen trastornos respiratorios. Debido al efecto tóxico de los Aspergillus puede darse la muerte súbita, la cual, no obstante, sólo acaece después de una enfermedad larga, que cursa con debilidad y enflaquecimiento.

Candidiasis – oidiomicosis

Esta enfermedad está causada por Candida albicans, más raramente por otros ascomicetos. El germen causante existe en las mucosas de las aves sanas, pero sólo origina la enfermedad cuando las defensas están disminuidas.

En tal caso hay alteraciones en la parte superior del tracto digestivo, en la boca, en el esófago y, sobre todo, en el buche. Esta enfermedad es bastante frecuente en los periquitos. Se aprecian placas amarillentas que, a diferencia de las lesiones de la tricomoniasis, se pueden desprender fácilmente y no producen hemorragias.

El germen se ingiere frecuentemente con la comida. La aparición de esta enfermedad se ve favorecida por influjos medioambientales estresantes, por una alimentación deficiente, por un aporte insuficiente de vitamina A y por la administración de antibióticos prolongada.

El cuadro clínico es, al principio, de naturaleza general con una ingesta disminuida. Con frecuencia, las aves regurgitan el contenido del buche y vomitan. A menudo, el buche parece muy lleno e hinchado.

También pueden aparecer diarrea y dificultades respiratorias. Se obtiene un diagnóstico claro con el cultivo de estos hongos, procedentes de la boca o del buche, y su examen microscópico.

Muda francesa

En la mayoría de crías de periquitos aparece un número variable de polluelos que, aproximadamente en el momento en que han de abandonar el nido, pierden varias o todas las rémiges, cosa que les incapacita para volar. Puedes obtener más información sobre el estado de las plumas en cómo cuidar un periquito.

Entonces permanecen sentados en el suelo y se mueven a saltitos o corriendo, por lo que los criadores les dan el nombre de periquitos “corredores” y o “trepadores”. Este fenómeno apareció en el sur de Francia poco tiempo después de las primeras importaciones de periquitos procedentes de Australia, por lo que recibe el nombre de “muda francesa”.

También se han visto repetidamente ejemplares silvestres jóvenes así, sin rémiges, en las regiones australianas.

Los aficionados discuten sobre las distintas causas de esta enfermedad. Sin embargo, hasta el momento no hay ningún procedimiento que evite la aparición de pájaros “corredores”. Se considera que se pueden excluir claramente parásitos y alteraciones cutáneas como los causantes de esta enfermedad.

Se continúa discutiendo acerca de un complejo de causas en las que el metabolismo desempeña un importante papel. Una posible causa de la muda francesa estriba en el pienso que los padres dan a los polluelos durante los primeros días.

Cuando aparecen “corredores” parece ser que éstos presentan un déficit de proteínas. Sin embargo, la muda francesa no siempre afecta a toda la nidada, sino con frecuencia sólo a algunos polluelos.

Al aumentar el número de puestas consecutivas, aumenta también el número de periquitos “corredores”. El volumen de sangre, el valor hematócrito, el número de eritrocitos, la proteína sérica y la médula ósea de los “corredores” se diferencian de los de los pájaros jóvenes normales.

Una parte de los “corredores” no tarda en emplumar nuevamente y por completo, después de la primera muda ya no se puede observar que antes habían padecido la enfermedad. También se discute si el papovavirus no será el causante de esta enfermedad.

Arrancado de plumas y picaje o pterofagia

Un trastorno especial de la conducta en los periquitos es el arrancado de plumas o el picaje. Los pájaros se arrancan plumas, las mordisquean o las comen. También pueden morder las plumas de tal manera que en la piel quede un muñón. Es probable que esta conducta anormal esté producida por causas múltiples. Es difícil tratar esta enfermedad y un tratamiento sólo tiene éxito en contados casos.

Se aconseja examinar los métodos de alimentación, y el pienso debe ser lo más variado posible (puedes ver nuestro artículo qué comen los periquitos). Este trastorno también puede estar causado por influencias medioambientales, por ejemplo, una temperatura, humedad o iluminación incorrectas, así como la carencia de posibilidades de baño.

El picaje puede estar causado igualmente por una falta de ocupación (aburrimiento), por soledad, por carencia de compañero y por adiposidad.

Canibalismo

El picaje o pterofagia puede conducir, en ocasiones, al canibalismo. Las aves que presentan zonas sangrantes en la piel se deben mantener aisladas hasta la curación. Se deberían eliminar las plumas rotas o mordidas, a fin de que el pájaro no se entretenga con ellas.

Una forma especial de canibalismo es la muerte de los polluelos causada por uno de los progenitores. Siempre se considera que se debe a un nuevo deseo de incubar por parte de los padres, pero no se puede excluir la falta de experiencia de las parejas reproductoras jóvenes.

Enfermedades por carencia de vitaminas

Las necesidades vitamínicas pueden varían mucho en las diferentes especies de periquitos, así como en cada uno de los individuos. Sus variaciones dependen de las condiciones internas y externas del pájaro, trabajos y sobrecargas, tales como la cría, las exposiciones, la muda, el crecimiento y las enfermedades aumentan las necesidades de vitaminas.

Un déficit crónico de vitaminas, o incluso una avitaminosis, se pueden evitar con una alimentación sana y equilibrada. Un deficiente aporte vitamínico conduce a una disminución de la vitalidad y de las defensas frente a las influencias medioambientales, favoreciendo de esta manera la aparición de enfermedades.

Por otra parte, un pequeño déficit de vitaminas puede limitar la capacidad reproductora y la fertilidad. Una alimentación integral protege al ave contra estos daños.

Si durante los meses de invierno no se pueden aportar suficientes vitaminas, hay que administrarles algún preparado vitamínico. Éstos se encuentran en forma de polvos o de solución. Sin embargo, cuando se administran vitaminas adicionales también se puede dar un exceso, por ejemplo, una sobredosis de vitamina A y de vitamina D puede dañar al ave.

El cuerpo del pájaro elabora suficientes vitaminas a partir de las provitaminas, sin que se llegue a ninguna sobredosificación. También pueden aparecer enfermedades carenciales si el organismo no puede asimilar las vitaminas a partir del intestino, por más que el animal reciba una alimentación rica en vitaminas y sana.

Esta circunstancia puede darse cuando existen enfermedades intestinales y trastornos metabólicos. Algunas vitaminas son formadas en el intestino por microorganismos, de manera que el pájaro no ha de ingerirías con su comida.

Cuando se administran medicamentos, en especial antibióticos, los microorganismos productores de vitaminas pueden resultar dañados o eliminados, lo que puede causar un déficit vitamínico.

Si hay que administrar medicamentos a dosis elevadas durante largo tiempo es aconsejable darles al mismo tiempo un preparado polivitamínico.

Muchas vitaminas son muy sensibles a las influencias medioambientales, como el oxígeno o la luz, que pueden “destruirlas”. Por eso no es importante qué cantidad de vitaminas había en un pienso o en un preparado vitamínico, sino qué cantidad ingiere realmente el pájaro.

Las vitaminas son incluidas, como elementos integrales, en los sistemas enzimáticos. Si el organismo no tiene suficiente cantidad de una vitamina determinada, el sistema enzimático correspondiente no puede funcionar, o sólo parcialmente. De ello se derivan entonces las manifestaciones carenciales.

A continuación se describen las vitaminas más importantes para los periquitos. Se indican también las posibles manifestaciones de su carencia:

Vitamina A (retinol)

Esta vitamina, que necesitan todos los pájaros, recibe el nombre de protector epitelial, vitamina del crecimiento o vitamina antiinfecciosa, y es ingerida en forma de provitamina (caroteno) con la fruta o los productos lácteos. Las semillas secas sólo contienen poca cantidad de caroteno.

En cuanto a los síntomas, si existe un déficit de vitamina A aparecen lesiones en las mucosas de los órganos respiratorios, digestivos y reproductores, así como en los ojos. La producción de mucosidad está disminuida, por lo que también disminuye la resistencia de las mucosas contra la penetración de organismos patógenos.

Como consecuencia de ello, pueden aparecer trastornos en las vías respiratorias superiores o resfriados. Si hay un déficit de vitamina A puede resultar más difícil superar estas enfermedades.

Las necesidades de vitamina A aumentan al aumentar el contenido proteínico del pienso. El desarrollo de los embriones depende fuertemente del contenido en vitamina A de la yema del huevo. En los jóvenes el déficit de vitamina A puede causar trastornos en los movimientos.

En los adultos, causa malos resultados reproductores, pocos huevos, aumento del porcentaje de huevos estériles, resultados poco satisfactorios en la eclosión de los mismos, es decir, muerte de los embriones en el huevo.

Además, pueden aparecer igualmente trastornos en el plumaje. Debido a que el epitelio renal está afectado, y como consecuencia de ello hay un nivel de ácido úrico excesivamente alto, al parecer también puede aparecer gota.

Las pequeñas manifestaciones carenciales se pueden solucionar rápidamente administrando dosis de vitamina A. Un buen suministro puede reforzar la protección frente a las infecciones. En los animales jóvenes una sobredosis de vitamina A conlleva malformaciones esqueléticas y una osificación demasiado rápida, siendo también posible la caída de plumas.

Vitamina D (calciferol)

Las aves en crecimiento sólo pueden desarrollar correctamente los huesos si disponen de suficiente vitamina D. La cantidad necesaria de esta vitamina depende del contenido de calcio y fósforo del pienso.

Si no hay bastante de estos dos minerales o, si la relación calcio-fósforo no es la correcta, el organismo necesita más vitamina D, la cual es de suma importancia para el ave a causa de sus efectos antirraquíticos.

La vitamina D favorece la retención de calcio y fósforo en el cuerpo, además, también colabora en la regulación del nivel de minerales en la sangre.

Un déficit de vitamina D puede hacer que los huevos tengan la cáscara demasiado blanda o demasiado delgada, con lo que la hembra puede sufrir de retención del huevo.

Si el aporte de vitamina D es insuficiente y, al mismo tiempo, la relación calcio-fósforo es desfavorable, pueden aparecer trastornos de calcificación ósea. En las aves que están creciendo ello puede conducir al raquitismo o, en el caso de ejemplares adultos, a descalcificación ósea.

Ésta se puede manifestar por trastornos al andar, patas deformadas, articulaciones engrosadas, la columna vertebral y la quilla torcidas, y retardo en el crecimiento. Cuando hay un déficit el pico también puede ser demasiado blando o estar deformado y no poseer la suficiente dureza para coger el alimento.

La secreción de la glándula uropígca posee vitamina D, que el ave ingiere cuando se limpia el plumaje. La provitamina se ingiere con el alimento (huevos, leche, cereales, grasas) y es resorbida por la pared intestinal, siendo transportada a las partes implumes de la piel.

Allí, gracias a la luz solar, el dehidrocolesterol es transformado en vitamina D. Debido a la falta de irradiación solar, los pájaros que se mantienen en el interior necesitan mayor cantidad de vitamina D que sus congéneres alojados en pajareras o aviarios al aire libre.

Si se les da regularmente comida verde se puede prevenir un déficit de vitamina D. Las sobredosis de esta vitamina pueden causar calcificaciones patológicas en los tejidos.

Vitamina E (tocoferol)

Las aves necesitan más vitamina E que los mamíferos. Esta vitamina se encuentra en las plantas verdes, en los gérmenes de cereales y en los de los frutos oleaginosos (cáñamo, girasol, etc.). Las necesidades de vitamina E también dependen de la cantidad de ácidos grasos insaturados presentes en la comida.

Sí se les da a las aves harina de pescado grasa, suplementos grasos o aceite de hígado de bacalao, aumenta su necesidad de vitamina E. Esta vitamina se halla en todas las plantas verdes, especialmente en las simientes germinadas, de esta manera, las aves que pueden comer regularmente pienso germinado no suelen sufrir de síntomas carenciales.

Si aparecen síntomas carenciales, éstos se manifiestan en las aves jóvenes por un plumaje erizado y debilidad, así como por apoyar la cabeza en el suelo, parálisis, etc. Además, producen movimientos descoordinados, como retorcimientos de la cabeza, tumbos, temblores, etc.

La causa de estos síntomas estriba en alteraciones en el cerebelo (hemorragias) y en la musculatura. En los adultos disminuye la sexualidad y los resultados de la reproducción. El desarrollo de los embriones se puede ver afectado, lo que conlleva la muerte dentro del huevo o que los polluelos no se puedan desarrollar.

Cuando se administra aceite de hígado de bacalao como aporte de vitamina A, hay que ir con cuidado, ya que si se almacena largo tiempo, la influencia de la luz y del oxígeno puede llevar a la formación de peróxidos, al destruir los ácidos grasos poliinsaturados. Estos peróxidos destruyen la vitamina E y pueden causar una hipovitaminosis E.

Vitamina K (filóquinona)

Esta vitamina colabora en la formación de protrombina en el hígado, que influye en el tiempo de coagulación. Los piensos corrientes la contienen y también existen diversos microorganismos que la elaboran en el intestino.

Cuando se administran medicamentos, sobre todo antibióticos, pueden aparecer alteraciones en la composición de la flora intestinal, que den como resultado un déficit de vitamina K.

También aparece este déficit a causa de tratamientos prolongados con sulfonamidas, de lesiones hepáticas, carencia absoluta de grasas en el pienso, así como por la constante administración de preparados a base de carbón.

El déficit de vitamina K se manifiesta por debilidad y palidez de los pájaros, así como por trastornos en la coagulación de la sangre junto a una mayor tendencia a las hemorragias.

Vitamina B1 (tiamina o aneurina)

El déficit de vitamina B1 causa una disminución en la ingesta y afecta la digestión, también causa debilidad general, convulsiones, doblado de la cabeza hacia atrás y parálisis en las patas. Incluso cuando el déficit es mínimo, los periquitos ya no pueden agarrarse bien con sus dedos, de manera que se encuentran inseguros sobre la percha.

Cuando el déficit es más importante, estiran las patas rígidamente, manteniendo los dedos agarrotados y cerrados. Si todavía no hay lesiones permanentes del sistema nervioso, suele darse una rápida mejoría tras administrarles vitamina B1.

Vitamina B12 (danocobalamina)

Esta vitamina se encuentra en el pescado, la leche, el queso y la levadura, además, es elaborada por microorganismos en el intestino. Independientemente de eso, hay que procurar un aporte suficiente de vitamina B12 en el pienso, por ejemplo, añadiendo proteínas animales o administrando un preparado a base de vitamina B12.

Cuando existe un déficit aparecen trastornos en el crecimiento, emplumado deficiente, aumento de la mortandad y muerte de los embriones durante la incubación. Las aves toleran perfectamente que se les dé un preparado a base del complejo B, sobre todo durante las enfermedades hay que reforzar al organismo mediante la administración de este complejo.

Biotina (vitamina H)

La biotina es necesaria para evitar la perosis, así como para unas buenas condiciones de nacimiento para los embriones. Cuando hay un déficit pueden aparecer lesiones cutáneas en los párpados, en los ángulos del pico y en las patas. La biotina también es formada, en ciertas cantidades, en el intestino por microorganismos.

La colina evita sedimentos patológicos de grasa en el hígado, por lo que también es importante para la prevención de la perosis. La colina se encuentra en proteínas animales, en el pienso en grano sólo existe en cantidades pequeñas.

Un déficit de ácido fólico produce anemia, dado que hay muy pocos hematíes e insuficiente cantidad de hemoglobina. En caso de carencia puede aparecer una despigmentación del plumaje. Además, el emplumado no se completa bien, el desarrollo de los animales jóvenes es deficiente y hay una mayor mortandad de embriones. El ácido fólico necesario sólo es elaborado en parte en el intestino.

Nota final

Para finalizar las explicaciones sobre las enfermedades y sus posibles causas queremos decir que nos hemos limitado conscientemente a describir la prevención de las enfermedades y no hemos recomendado ningún medicamento o similar.

Deseamos pedir y advertir a todos los criadores y aficionados que no intenten medicar a sus pájaros con cualquier tipo de remedio, sino que, cuando aparece un síntoma patológico consulten enseguida con un veterinario especializado.

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