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Cataratas en gatos: Síntomas y tratamiento

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A veces puede ser complicado detectar la ceguera en gatos, al menos a primera vista. Puede hacer falta hacer pruebas y fijarse bien en el comportamiento del gato para reparar en su falta de visión. En este artículo te hablamos de las principales causas, síntomas y métodos de detección de la ceguera felina.

Causas de la ceguera en gatos

¿Crees que tu gato podría estar quedándose ciego? Las causas más habituales de la pérdida de visión en gatos son:

  • Hipertensión arterial sistemática: suele presentar sangre o derrames en los ojos y pupilas dilatadas. Tras el tratamiento, podría o no recuperar la visión, en función de la gravedad y otros factores.
  • Cataratas: al volverse más opaco el cristalino, el gato con cataratas va perdiendo visión gradualmente. Si son graves, pueden resultar en ceguera total.
  • Traumatismos: accidentes que causan heridas en el ojo, desprendimientos de retina, problemas en el cristalino…
  • Glaucoma: provocada por una alta presión intraocular.
  • Uveítis: es la inflamación del tracto uveal, que comprende el iris, el cuerpo ciliar y la coroides.
  • Úlceras corneales.
  • Degeneración en la retina.

Síntomas de la ceguera en gatos

La ceguera, sin duda, provocará cambios en el comportamiento de tu gato:

  • Camina en cuclillas, intentando pegar el cuerpo al suelo.
  • Se desplaza pegado a las paredes.
  • Muestra más inseguridad a la hora de saltar, o directamente no lo hace.
  • En general tiene menos confianza en sí mismo y se mueve más torpe.
  • Tiene miedo de moverse en la oscuridad.
  • Cambia su personalidad, se vuelve más desconfiado, asustadizo y huidizo.
  • La presencia de sus ojos cambia, pueden volverse rojizos o de aspecto opaco o nublado.

Por supuesto, no todos los gatos tienen por qué presentar todos los síntomas. ¡Permanece atento a los que puedan aparecer!

Pruebas para saber si tu gato es ciego

¿Tienes sospechas? La ceguera en gatos se puede probar de las siguientes maneras:

  • Prueba su capacidad de respuesta a la amenaza. Acerca algo, la mano o algún objeto a su ojo, por supuesto, con cuidado de no tocarle ni hacerle daño, ni tampoco crear corriente. Un gato con una visión normal debería reaccionar apartando la mirada, o como mínimo cerrando el ojo.
  • Prueba de seguimiento: los gatos tienen un gran instinto de caza y son muy curiosos, por lo que no dudan en perseguir cualquier estímulo visual que encuentren. Puedes hacer pruebas haciendo lucir y mover un puntero láser, o bien dejando caer al suelo bolas de lana desde tu altura y ver si tu gato intenta cazarlos.
  • Prueba de deslumbramiento: la luz directa en los ojos provoca el parpadeo o cierre de los mismos como reflejo. Si no reacciona al deslumbramiento, tu gato es ciego sin duda.

Si sospechas o compruebas que tu gato no ve bien, debes ir al veterinario cuanto antes. Así podrás saber la causa que hay detrás, qué grado de ceguera tiene y si es o no reversible.

Síntomas de las cataratas en gatos

El principal síntoma de cataratas en gatos es, igual que en los humanos, una mancha neblinosa de color azulado en el ojo. Pueden empezar siendo pequeñas, pero con el tiempo, si no se tratan, pueden crecer hasta cubrir la pupila por completo, dificultando mucho la visión. Sin embargo, hay otras maneras de darte cuenta de que tu gato tiene cataratas:

  • Da pasos muy altos
  • Deambula como perdido
  • Camina inseguro y tropieza
  • No reconoce a sus familiares
  • Calcula mal las distancias
  • Tiene los ojos muy llorosos
  • Si la catarata es fruto de una infección, puede salir una secreción por la nariz

A veces las cataratas de los gatos son congénitas, otras veces se desarrollan a lo largo de su vida. Pueden darse en un ojo o en ambos.

Tratamiento de las cataratas en gatos

Es conveniente detectarlas cuanto antes, ya que un diagnóstico temprano facilita mucho la recuperación. Algunas cataratas, especialmente las de cachorros, pueden remitir por sí mismas y no necesitar tratamiento. Aun así, un colirio antiinflamatorio puede ayudar a los gatos a recuperar el bienestar ocular.

En los casos de cataratas en gatos en los que el cristalino ya está gravemente afectado y la visión se reduce, la cirugía es la única opción, aunque suele ser costosa. De no llevarse a cabo, el gato acabará tarde o temprano por perder completamente la visión del ojo u ojos afectados.

Aunque un gato ciego puede seguir orientándose por medio del olfato, sí que es recomendable recurrir a la operación, ya que las cataratas siempre le harán perder agilidad y seguridad de movimiento, además de ocasionarle molestias y dolores, a veces realmente insoportables.

Las cataratas en gatos pueden ser realmente molestas, ¡permanece atento a los ojos y el comportamiento de tu gato para detectarlas si aparecen! Y no dudes en acudir a tu veterinario.

Síntomas de cataratas en gatos

Lo primero que debemos hacer es reconocer los síntomas de cataratas en gatos, uno de los principales es la aparición de una mancha azulada que se encontrara en la pupila del animal.

Esta mancha puede permanecer pequeña o ir aumentando con el pasar del tiempo, en muchos casos las cataratas evolucionan rápido y terminan por cubrir toda la pupila, por lo que es frecuente observar la pérdida de la visión como una de las consecuencias del la opacidad del cristalino.

Sin embargo, el deterioro de la visión puede ser muy variable y presentar otros síntomas tales como los siguientes.

  • Sus pasos se vuelven anormalmente altos.
  • Deambula de forma anormal.
  • Muestra insegur >Las cataratas pueden desarrollarse en un solo ojo o incluso en ambos, existen casos en donde la presencia de las mismas se debe a un factor congénito, es decir, están presentes desde el nacimiento del gato.

La presencia de una secreción nasal turbia puede aparecer en los casos de cataratas infecciosas, las cuales suelen ser ocasionadas por alguna infección subyacente presente en el animal.

Tratamiento y diagnóstico en los casos de cataratas en gatos.

Una vez aparezcan los primeros síntomas es primordial que se acuda al veterinario de forma inmediata, de esta manera se determinara un diagnóstico precoz que resultara decisivo para tratar las causas primarias y detener el avance de la catarata en el animal.

Las cataratas que afectan a los gatos cachorros pueden mejorar de forma espontanea, y no requieren tratamiento. Del mismo modo las cataratas en los gatos adultos que presenten una opacidad leve y no alteren la visión del animal no requerirán tratamiento.

Sin embargo, en los casos mencionados con anterioridad es posible que el veterinario recete unos colirios antiinflamatorios que pueden ayudar a mantener a nuestra mascota confortable y sin molestias.

Hay casos de cataratas que se ocasionan debido a problemas alimenticios, aquí la evolución de la misma se detendrá al momento de cambiar la alimentación a una dieta equilibrada y suplementos alimenticios adecuados para las necesidades y requerimientos de su mascota.

reconoce los síntomas

En los casos en donde el deterioro de la visión sea crónica la cirugía es la única alternativa que se tiene, esta consiste la resección quirúrgica del cristalino afectado el cual se cambia por uno artificial, este es necesario para que la visión del gato mejore, si no se implanta el cristalino artificial es posible que el gato solo pueda ver de lejos y lo haga mal.

El pronóstico es alentador cuando la cirugía se realiza de forma temprana, el veterinario debe asegurarse que el estado de salud del gato sea el mejor antes de realizar la intervención quirúrgica.

Lo ideal es que la cirugía sea realizada por un veterinario especialista en oftalmología, lo que en muchos casos hace que sea algo costoso, razón por la cual muchos dueños de mascotas prefieran no realizarla, ya que muchos mininos terminan adaptándose a su entorno incluso tras la pérdida de la visión.

La vida de un gato con cataratas.

Pues como mencionamos anteriormente los gatos terminan por adaptarse a su entorno luego de perder la vista, ya que nuestros simpáticos amigos felinos usan su poderoso olfato para la mayoría de sus actividades, y además ellos no es que sean poseedores de una vista excepcional.

Esto no quiere decir que porque un gato pueda adaptarse deberá salir de casa, lo mejor en los casos de mininos con este tipo de problemas es que se queden dentro del hogar, de esa forma estarán más seguros y protegidos.

Si decides no operar a tu mascota lo mejor es que le proporciones de seguimientos regulares con tu veterinario de esa forma podrás determinar la evolución de la enfermedad en la mascota.

Aunque tarde o temprano no podrás escapar de la cruel realidad y debas más adelante intervenir a tu minino para extraer el ojo afectado por las cataratas, ya que estas pueden ocasionar dolor y molestias en el animal y la idea es que este mejore su calidad de vida, por lo que para ello lo ideal es que se extraiga el ojo y tu mascota pueda estar en paz.

Lo mejor para evitar cualquier mal o avance de cualquier anomalía es mantener de forma constante el chequeo médico de nuestra mascota, así se encuentre en buen estado de salud, de esa forma nos evitamos muchas molestias y gastos innecesarios, además de ofrecerle a nuestro gato una mejor calidad de vida.

busca ayuda veterinaria

Recuerda que las mascotas son parte de nuestra familia, debemos cuidarlos y amarlos, respetarlos y sobre todo tenerlos bajo mucha responsabilidad, ya que dependen de nosotros para muchas cosas, la tenencia responsable es sumamente importante. ¡Adopta no compres!

Espero que haya sido de tu agrado este artículo, te invito a dejar tu comentario y/o sugerencia abajo y con mucho gusto la tomaremos en cuenta, nos vemos ¡Hasta un próximo post!

¿Qué son las cataratas?

Las cataratas son opacidades del cristalino del ojo, el cual se encuentra detrás del iris y de la pupila. Es una de las principales causas de pérdida de visión y ceguera tanto de los animales domésticos como de los seres humanos. En el caso específico de los gatos, el diagnóstico se puede retrasar ya que pueden tardar en mostrar síntomas, especialmente cuando sólo tienen un ojo afectado.

¿Cuáles son los síntomas?

Los gatos son expertos en ocultar el dolor. Y esto es algo que hacen por instinto: en la naturaleza, los animales que se muestran débiles no tienen muchas posibilidades de sobrevivir. Aunque ahora vivan en una casa segura con una familia que los adoran, tardan un poco en reflejar dolor y/o molestias. Por eso, tenemos que estar muy al tanto y empezar a preocuparnos si vemos cualquiera de estos síntomas:

  • Caminan inseguros
  • Dan pasos anormalmente altos
  • Tropiezan
  • Sus ojos cambian de color
  • El tamaño o la forma de la pupila cambia
  • Los ojos los tienen muy húmedos
  • No reconoce, o tienen problemas para hacerlo, a personas familiares

¿Cómo es el tratamiento?

Si nuestros gatos tienen cataratas o creemos que pueden tener, debemos de llevarlos al veterinario lo antes posible. Una vez allí, el profesional podrá hacer un diagnóstico precoz, pudiendo así evitar el empeoramiento del problema.

El tratamiento puede consistir, dependiendo de la gravedad del caso, en echarles unas gotas de un colirio anti-inflamatorio, o bien en la resección quirúrgica del cristalino afectado el cual se reemplazará por un cristalino artificial.

Los síntomas de las cataratas en los gatos

Si nuestro gato padece de catarata, el principal síntoma que vamos a observar es una mancha gris azulada al mirar la pupila de nuestro gato. Esta mancha opaca puede seguir pequeña o aumentar de tamaño con el tiempo. A veces las cataratas evolucionan rápido y cubren toda la pupila, es frecuente observar pérdida de la visión como consecuencia de la opacidad del cristalino.

El deterioro de la visión puede ser variable, y los síntomas que podrías observar son:

  • Pasos anormalmente altos
  • Deambulación anormal
  • Inseguridad a la hora de caminar
  • Tropieza con objetos familiares
  • Calcula mal las distancias
  • No reconoce a personas familiares
  • Tiene los ojos anormalmente húmedos
  • Cambio de color en sus ojos
  • Cambio en el tamaño o en la forma de la pupila

Las cataratas pueden desarrollarse en un solo ojo o en ambos. Muchas cataratas son congénitas: están presentes desde el nacimiento del gato.

Una secreción nasal en forma de flujo que puede ser turbio o claro puede aparecer. En realidad esta secreción viene del ojo, esto se produce especialmente cuando la causa de la catarata es una infección, cuando las cataratas son causadas por una infección subyacente.

Imagen de aamefe.otg

El tratamiento de las cataratas en gatos

Un diagnóstico precoz es decisivo para tratar las causas primarias y detener el avance de la catarata ya sea en cachorros o gatos adultos:

  • Las cataratas que afectan a cachorros de gatos pueden mejorar espontáneamente y pueden no necesitar tratamiento.
  • Las cataratas en adultos que presenten una leve opacidad y que no alteran la visión del gato no necesitan obligatoriamente un tratamiento.

Aun así, en esos casos unos colirios anti-inflamatorios pueden aumentar el confort de nuestro gato. Existen también cataratas debidas a carencias alimentarias, la evolución y el empeoramiento de estas cataratas pueden ser detenidos por dietas equilibradas y suplementación alimentarias.

Para los gatos con deterioro de la visión, la resección quirúrgica del cristalino afectado es el único tratamiento plenamente efectivo. Luego se reemplaza por un cristalino artificial, si no se implanta un cristalino artificial el gato podrá ver solo de lejos y muy mal.

El pronóstico es mejor cuando la cirugía se realiza temprano en el curso de desarrollo de a catarata, y el veterinario se asegurará de que el gato esté sano antes de operarlo.

Esta cirugía debe ser realizada por un veterinario especializado en oftalmología y su elevado coste hace que muchos propietarios decidan que no es necesario ya que sus gatos se consiguen adaptar a su entorno incluso con su pérdida de visión. Efectivamente nuestros amigos felinos utilizan su olfato para la mayoría de sus actividades, y no tienen originalmente una muy buena vista. Aun así, para su seguridad y su bienestar los gatos con pérdida parcial o total de visión deberían ser mantenidos dentro de la casa.

Si un propietario decide no operar a su gato de su catarata debería asegurar un seguimiento frecuente por el veterinario para vigilar la progresión de la catarata.

Al perder la visión, llegado cierto punto, el gato podría padecer dolor, y entonces lo mejor podría ser remover quirúrgicamente el ojo afectado de nuestro amigo a cuatro patas para evitarle dolor innecesario.

¡No olvides comentar si tienes consejos o recomendaciones para otros usuarios que tengan un gato con cataratas!

Este artículo es meramente informativo, en ExpertoAnimal.com no tenemos facultad para recetar tratamientos veterinarios ni realizar ningún tipo de diagnóstico. Te invitamos a que lleves a tu mascota al veterinario en el caso de que presente cualquier tipo de condición o malestar.

Si deseas leer más artículos parecidos a Cataratas en los gatos - síntomas y tratamiento, te recomendamos que entres en nuestra sección de Otros problemas de salud.

Síntomas que presentan los gatos

Es más fácil de lo que creemos comprobar si nuestra mascota tiene cataratas. El principal síntoma es la aparición de una mancha gris azulada en la pupila del gato. Esa mancha puede ser de diversos tamaños y cuanto más grande se hace más está avanzando la catarata. En ocasiones las cataratas evolucionan con rapidez y terminan por cubrir toda la pupila, imposibilitando la visión del felino. Además, pueden desarrollarse en ambos ojos o incluso pueden estar presentes desde el nacimiento del gato, siendo consideradas congénitas.

Además de este claro síntoma se pueden ir apreciando otros si nos fijamos bien en nuestra mascota:

  1. Dificultad a la hora de reconocer a personas de su entorno
  2. Pasos anormalmente altos
  3. Deambulación anormal
  4. Cambio en la forma y tamaño de la pupila
  5. Secreción nasal derivada del ojo. Esto se debe a que la catarata se ha formado por una infección
  6. Inseguridad a la hora de caminar
  7. Torpeza a la hora de moverse por su entorno habitual
  8. Calcula mal las distancias
  9. Sus ojos se vuelven muy húmedos y puede cambiar de color

Tratamiento

Nada más detectar alguno de los síntomas mencionados anterior mente es necesario llevar a nuestra mascota al veterinario con la máxima premura posible, ya que la vista del felino está en juego. Un diagnóstico a tiempo es decisivo para poder poner remedio a los síntomas primarios y detener el avance de la catarata.

El veterinario se encargará de revisar ambos ojos de la mascota y comprobar que evidentemente se trata de una catarata. Para ello se suelen utilizar aparatos similares a los que encontramos en la consulta de un oftalmólogo, para comprobar las diferentes estructuras del ojo y la gravedad del asunto. Además, en muchas ocasiones el veterinario realizará una ecografía al animal para comprobar que no haya tumores, hemorragias o desprendimientos de retina. Una vez terminado el procedimiento se sabrán las causas de la catarata y el mejor tratamiento para nuestra mascota.

En el caso de los gatos adultos el tratamiento puede variar dependiendo del estado de la catarata. Las que presentan una leve opacidad y no alteran la visión del gato no necesitan un tratamiento necesariamente, a no ser que continúe empeorando con el tiempo. Por otro lado, las cataratas que afectan a las crías de gatos pueden mejorar por si solas, sin necesidad de suministrar un tratamiento.

Dentro de los tratamientos existente encontramos los colirios antiinflamatorios, que ayudan a eliminar la posible infección causante de las cataratas y alivia los síntomas del felino. Este medicamento está recomendado para gatos que no tienen una catarata muy desarrollada y no necesariamente deben de ser operados. Junto a los colirios se recomendará alimentar al gato de una forma equilibrada y añadir vitaminas a su dieta, ya que las carencias alimenticias son un factor que pueden empeorar las cataratas.

La otra opción para tratar a nuestra mascota es someterla a una intervención quirúrgica. Este tratamiento se lleva a cabo cuando los felinos muestran un deterioro de la visión grave. La operación consiste en realizar una pequeña incisión en la córnea y, mediante instrumental de alta precisión, absorber la catarata gracias a la utilización de ultrasonidos. Tras esto el cristalino es reemplazado por uno artificial que permitirá al gato ver tanto de cerca como de lejos con claridad. El pronóstico de la operación será más favorable para el gato si se realiza con la mayor brevedad posible.

Tras la cirugía la mascota no deberá de quedarse ingresada en el centro veterinario. Se le colocará un collar isabelino para evitar que pueda tocarse el ojo y hacerse daño o causarse una infección. Además, el veterinario te recetará la medicación necesaria para el dolor, la hinchazón y la dilatación. Por último, se deberán de realizar diversas revisiones para comprobar la evolución del felino y la efectividad de la operación.

El problema de este tipo de cirugías es su elevado precio, lo que lleva a muchos dueños a no someter a su gato a la intervención. En el caso de que el propietario decida no someter a su mascota a la intervención quirúrgica deberá de someterla a continuas revisiones veterinarias para vigilar el progreso de su catarata.

¿Qué pasa si no sometemos a nuestro gato al tratamiento?

Es conocido que los gatos no tienen una buena vista, siendo el olfato su sentido más desarrollado. Por ello, una pequeña catarata que no avanza en el tiempo no dificultaría en exceso la vida del felino. Como recomendación, un gato con una pérdida parcial o total de la visión deberá de ser mantenido dentro de la casa para asegurar su bienestar y seguridad.

La consecuencia de no someter a nuestra mascota a la intervención quirúrgica es variada. El felino puede quedarse completamente ciego o simplemente perder cierta nitidez si las cataratas no empeoran. El desarrollo de las cataratas hasta la pérdida de la visión puede terminar por causar un gran dolor a la mascota, provocado por un estado de hipermadurez de la catarata. Esto consiste en la entrada de pequeñas partículas en el cristalino que ocasionan una peligrosa inflamación llamada uveítis facolítica. La inflamación ocasionará que el cristalino adquiera un mayor tamaño, que terminará convirtiéndose en un glaucoma o hipertensión ocular, y la única solución llegado a ese punto será extirpar quirúrgicamente el ojo afectado del felino para evitarle un dolor innecesario.

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