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Comportamiento Felino

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Los gatos pueden rechazar el transportín para viajar por culpa del miedo, por eso hay que transformar este accesorio en un sitio agradable y optar por un modelo desmontable

  • Autor: Por EVA SAN MARTÍN
  • Fecha de publicación: 11 de marzo de 2014

Viajar con gatos no siempre es sencillo, aunque se trate de desplazamientos pequeños como una simple visita al veterinario. Y es que los problemas suelen comenzar muy pronto, en concreto, cuando intentamos meter a nuestra mascota en el transportín. Este artículo desvela cinco trucos para meter al gato en su transportín sin estrés: entre ellos, elegir el receptáculo adecuado, convertirlo en un agradable refugio felino, introducir al gato por la parte superior o de espaldas y lavar el transportín con agua y jabón, tras una experiencia felina negativa.

¿Cómo meter al gato en el transportín sin problemas?

No todos los gatos aceptan entrar en el transportín, un accesorio que sin embargo es necesario para que el animal viaje con seguridad. "El miedo del felino al transportín es un problema frecuente, pero puede eliminarse con un poco de entrenamiento en casa", explica la Asociación Americana de Veterinarios de Gatos.

Entonces, ¿cómo lograr que un gato reticente entre en su transportín sin problemas y sin estrés?

1. Meter al gato en el transportín: elegir la caja con cuidado

La primera clave para lograr que un felino acepte su transportín sin estrés es elegir el modelo apropiado. En este sentido, la mayoría de los profesionales coinciden en recomendar para el gato los receptáculos de viaje rígidos y con rejillas, ya que son más seguros.

El transportín del gato debe ser un refugio seguro, con mantas y olores familiares, que el animal pueda explorar sin problemas

Este tipo de transportines tiene otra ventaja: permiten ser desmontados, por lo que suelen facilitar mucho la tarea de introducir al felino en su interior. "Los transportines para gatos rígidos y desmontables, que cuentan con aperturas tanto superior como frontal, son los mejores para los felinos", aseguran estos veterinarios. El motivo es que estos accesorios permiten meterlo por su parte superior, una posibilidad que reduce su estrés. Además, estas cabinas para gatos hacen más sencilla la visita al veterinario de los gatos más miedosos: le bastará con levantar la tapa del transportín para realizar un examen veterinario.

2. Gatos sin miedo al transportín: lograr que sea su refugio

Un modo de eliminar o evitar el miedo del felino al transportín es conseguir que este receptáculo se convierta en un lugar seguro para él. En otras palabras, hay que transformar el transportín en un refugio de lo más atractivo para el peludo compañero.

Pero, ¿cómo lograrlo? "El transportín del gato necesita tener tamaño suficiente como para alojar una cama, comida, agua, e incluso un pequeño arenero para felinos durante los viajes más largos con el animal", concluye un estudio realizado por la Universidad de Ohio sobre el comportamiento y ansiedad en gatos.

3. ¡Gatos al transportín! Un viaje agradable

El transportín del gato hay que lavarlo con agua y jabón tras una experiencia negativa, y permitir que el felino juegue con él en casa

Antes de viajar con el felino, conviene poner el transportín en un lugar seguro y tranquilo en casa, como una habitación retirada del paso del resto de la familia. Otra propuesta es, además, retirar la tapa y la puerta del receptáculo, colocar dentro la cama preferida del gato e introducir algunos de los juguetes más atractivos para el felino. "Los gatos necesitan acostumbrarse al transportín antes de los viajes, por ello, hay que dejarlo a su disposición antes de los desplazamientos con el animal y permitir que lo explore a sus anchas", añaden la asociación de veterinarios felinos.

Los premios comestibles para gatos y un poco de hierba gatera colocada en el interior de la cabina también harán del transportín un lugar más agradable para el felino. Todas estas experiencias positivas ayudarán a que el animal acepte mejor el hecho de entrar en su accesorio cuando necesite viajar o visitar al veterinario.

4. ¿Cuál es el mejor modo de meter al gato en el transportín?

Llegó la hora del viaje con el gato o de la visita al veterinario. Y ahora, ¿cómo meter al peludo amigo en el transportín de modo que su desplazamiento sea seguro? La entrada del felino por la parte superior de la cabina, cuando el transportín es desmontable, suele ser la opción menos problemática.

Pero, ¿qué hacer cuando el receptáculo no cuenta con cubierta desmontable? "Entonces, suele funcionar introducir al gato de espaldas en el receptáculo, es más efectivo que tratar de hacerlo de frente, ya será más difícil que se asuste", dice la veterinaria Patricia González. En este sentido, la ayuda de una segunda persona será de utilidad. El procedimiento es el siguiente: una debe acercarse al transportín de espaldas mientras que la segunda acerca el receptáculo, y cuando se encuentren de espaldas, basta con darse la vuelta para introducir al felino en el receptáculo sin estrés.

¿Y si aún así el felino no quiere entrar o tiene demasiado miedo? Entonces, un truco es colocar el transportín en posición vertical (la puerta abierta hacia arriba), coger al gato con delicadeza en nuestros brazos y ayudarle a deslizarse dentro del receptáculo.

En casos extremos, el veterinario puede recetar un tranquilizante oral al felino, que ayudará al animal en los casos de miedo pronunciado.

5. Lavar el transportín del gato con agua y jabón

Una mala experiencia del gato con su transportín puede echar al traste todos los intentos por lograr que el receptáculo viajero sea aceptado por el felino. En estos casos, la solución consiste en echar mano de agua y jabón. En otras palabras, hay que lavar con esmero el transportín para evitar que relacione su olor con la mala vivencia anterior.

¿Un último consejo? Igual de importante que la entrada del gato de su transportín es su salida. Esto implica que tras el viaje del animal o a su llegada del veterinario, nunca haya que forzarle a abandonar el transportín. Una vez que se llega a casa o al lugar de destino, la mejor opción es dejar la puerta de la cabina abierta y permitir al felino que se tome su tiempo para salir a su ritmo.

Como acostumbrar a nuestro gato al transportín.

Son muchas las cosas a las que deben habituarse nuestros compañeros al llegar a un hogar, y una de ellas es su transportín. Hacer que sea algo agradable para él nos va a facilitar mucho la tarea cada vez que queramos trasladar al animal, por ejemplo al veterinario.

Cuando preparemos el mobiliario necesario para nuestro gato no debemos olvidar este elemento. Es muy importante que el animal este habituado a verlo siempre junto al resto de sus cosas, para que poco a poco se acostumbre a su presencia y no sea un elemento extraño que solo ve cuando ha de salir de casa. Es en este pequeño detalle donde radica el éxito de la empresa.

El transportín ha de ser de un tamaño adecuado y ha de resultar agradable a nuestro gato. Es importante ir habituando a nuestro compañero a que salga y entre del elemento por voluntad propia. Para ello nos aseguraremos que éste tenga dentro olores conocidos, bien su mantita o toalla o bien alguna prenda que contenga nuestro olor si eso le tranquiliza.

Para conseguir esta hazaña podemos valernos de la comida o de algunas chuches del gusto del minino. Las colocaremos en el interior del transportín y dejaremos que sea él el que decida entrar a por ellas, es posible que al principio se muestre reacio, pero su curiosidad y el gusto por sus golosinas harán el trabajo duro, tarde o temprano caerá en la tentación. Casi con toda seguridad nos levantaremos un día y veremos que ha entrado y ha estado retozando en él lejos de nuestra vista. También podemos colocar su cuenco de comida junto a la puerta de la jaulita para que se vaya acercando a ella. Poco a poco iremos acercándolo más hasta introducirlo dentro. Paciencia y tranquilidad, esto puede llevarnos algún tiempo, el ritmo siempre ha de marcarlo nuestro amigo. Hay que ser cautelosos y evitar cualquier tipo de estrés y de experiencia negativa al animal. Este proceso puede durar horas, días o semanas, dependiendo del carácter del gato.

Otra forma de conseguir acostumbrar a nuestro compañero a entrar y salir de transportin con natural > colgar algún juguete interactivo del techo para que entre a jugar con él. Lo importante es recordar que un gato nunca debe entrar a la fuerza en el transportin. Los gatos aprenden de la experiencia, si cada vez que nuestro gato entra en su jaulita consigue un premio, su juguete o su com > asociará con experiencias positivas.

Cuando haya entrado y consegu > sus ojos. Puede que el primer día no aguante dentro demasiado tiempo, pero poco a poco considerará el transportín como algo tan habitual como cualquier otro elemento de su ajuar.

Acostumbrar al gato al transportín en 6 pasos

Casi todos los que convivimos con gatos tenemos o hemos tenido este problema: nuestro gato tiene miedo al transportín. Y a la hora de meterlos dentro para llevarlos al veterinario vivimos un auténtico drama en casa. Sabemos lo desesperante que es, ¿verdad? Bien, hoy vamos a daros unos consejos y pasos para acostumbrar al gato al transportín.

La mejor manera de evitar el miedo al transportín es acostumbrarlos desde pequeños a que sea un objeto cotidiano en casa. Como si fuera un mueble más. Si tu gato aún es “pequeñito” (menos de 5 meses), puedes empezar ya a tener su transportín a su alcance en casa. Mete dentro una manta o cama que le guste y lo más probable es que se meta él solo.

Sin embargo, si tu gato ya es adulto o ya tiene un miedo reconocido al transportín, colocarlo a la vista puede ser muy estresante para nuestro minino. Puede que al verlo se esconda y no quiera salir, y eso no nos ayuda ni a nosotros ni a ellos. Así que vamos a ver unas pautas que nos pueden ser muy útiles y eficaces para acostumbrar al gato al transportín.

1 – Limpiar bien el transportín – Cuando metemos al gato en el transportín para llevarlo al veterinario, el pobre se estresa mucho y pasa mucho miedo. Esto hace que segregue unas feromonas llamadas de alarma que se quedan fuertemente impregnadas en el transportín. Y esto sucede cada vez que lo llevamos, así que imaginaos la cantidad enorme de feromonas de alarma que hay concentradas.

Cualquier gato que capte esas feromonas se pone tenso y se estresa, generando más feromonas. Por eso es fundamental limpiar bien el transportín tras cada visita al veterinario. Esto ayudará mucho a que el gato se ponga menos nervioso dentro del transportín.
No lavar con lejía, amoniaco ni derivados!! Son demasiado fuertes y nuestros gatos estarán incómodos. Es más adecuado lavar el transportín con jabón para la vajilla (como Fairy) o jabón neutro (como jabón Lagarto). Aclarar con abundante agua y secar para no dejar restos de jabón.

2 – Abierto haciendo de camitas – Tras limpiar correctamente el transportín, lo siguiente es dejarlo abierto en dos mitades. Si es posible, quitar los cierres para que no hagan ruido. En cada mitad ponemos una manta o una cama que le guste a nuestro gato, disimulando un poco que debajo está una mitad del transportín. También podemos poner un jersey nuestro a modo de camita, para que reconozcan nuestro olor y les guste. Distribuimos las dos “camitas” en casa, a poder ser en lugares donde a nuestro minino le guste estar.

3 – Montado sin puerta – Una vez el gato haya comenzado a usar las camas del paso anterior, dejaremos un tiempo para que se acostumbre. Al menos una o dos semanas. Tras este periodo y siempre que el gato use con frecuencia las camitas, uniremos las mitades dejando sólo 1 cama con la tapa puesta. No pondremos la puerta pero sí los cierres de las 2 mitades, para que quede bien cerrado. Así no se desmontará y evitaremos que nuestro gato se lleve ningún susto. Si vemos que quiere pero no se atreve a entrar, podemos ayudarle dejando algo de comida o una chuchería dentro. También podemos incitarles a entrar mientras jugamos con ellos, por ejemplo tirándole un juguete dentro.

4 – Montado con puerta abierta – Si el gato ya usa sin problemas la cama-transportín, podemos colocarle la puerta pero dejándola abierta. La intención es que se acostumbre a que esa cama tiene puerta, así que no debemos encerrarlos dentro. Y menos contra su voluntad, ya que habremos tirado por la borda todos los pasos anteriores y tendremos que empezar de cero.

5 – Dejar regalito sorpresa de vez en cuando – Esto lo puedes hacer siempre que quieras desde el paso 3. Es un refuerzo positivo que ayuda a que el gato relacione ese lugar con cosas positivas y sorpresas agradables. Si a tu gato le gusta mucho algo, pónselo dentro del transportín sin que te vea. Verás que grata sorpresa se lleva!!

6 – Salir al exterior sin ir al veterinario – El paso final para acostumbrar al gato al transportín es que salga a la calle sin pasar miedo. Este es el paso más complicado. Poco a poco, debemos mostrarles que salir a la calle no es terrible y que en su transportín están seguros. Si a tu gato le gusta salir al rellano, puedes comenzar por salir al rellano con el transportín. Debéis quedaros un rato allí, así que puedes sentarte a su lado o incluso dejarle salir cuando esté tranquilo.

Tras acostumbrarse a salir por la puerta en el transportín, debemos ampliar horizontes más allá del portal de casa. Podemos ir con nuestro minino a un lugar tranquilo o un parque para que comience a ver mundo sin tener que salir de su caja.

Este proceso puede ser muy lento o muy rápido dependiendo del gato. Lo importante es que nuestro gato se sienta cómodo y tranquilo, así que el ritmo nos lo va marcando él. Si ves que se empieza a poner nervioso, mantén la calma. Háblale suavemente y vuelve al portal o donde se sienta seguro. La vuelta a casa debe ser tranquila y sin ponernos nerviosos. Y no te olvides de felicitarle tras el paseo por lo bien que lo ha hecho!!

Si vamos siguiendo estos pasos al ritmo que nos indique nuestro minino , ayudaremos mucho a acostumbrar al gato al transportín y a que salir al exterior puede ser muy divertido!

La rutina de salir a la calle para dar un paseo y no para ver al veterinario debemos continuarla. No sirve de nada que consigamos acostumbrar al gato al transportín y luego sólo salgamos para ver al doctor. Así volverá a relacionar el transportín con algo no demasiado positivo. Así que ya sabes: a pasear!! 🙂

Si ya lo has probado todo pero no hay manera y ya no sabes qué hacer, tranquilo… puedo ayudarte. Con mi servicio “ Al vete! ” te ayudaré en persona a llevar al gato al veterinario y veremos pautas específicas que podemos realizar para tu gato.

¿Has seguido estos pasos? ¿Cómo ha reaccionado tu gato? ¿Ya has conseguido acostumbrar al gato al transportín? MIAU! Cuéntanoslo!!

Consejos para que tu gato se acostumbre al transportín

De entrada ya te aseguro que puede que no te resulte fácil. Desde mi experiencia, cada visita se ha convertido en un pequeño caos casero.

La realidad, es que te guste o no, tu gato más pronto o más tarde tendrá que usar necesariamente el transportín que le has comprado. Los motivos pueden ser muchos y variados, obligatorios o por placer.

Puede que tengas que llevarlo al veterinario, de viaje, hacer recados, de paseo…sea cual sea la causa, debes encontrar la forma de que entre en ese habitáculo y se encuentre a gusto.

Mira ésta ilustración de catversushuman, sobre la odisea de llevar a tu gato al veterinario en el transportín. ¿Te suena?

Sabemos que a los felinos la sensación se verse encerrados no les gusta nada de nada, y no será fácil esta tarea, pero debes hacer lo imposible para conseguirlo, por eso vamos a darte algunos consejos para que tu gato se acostumbre al transportín.

Deja que tu gato vea el transportín

Es muy importante que tu gato se acostumbre a ver el transportín en su misma habitación, o en el lugar dónde pasa más tiempo de la casa. Cuando compres el transportín no cometas el error de esconderlo.

Debes dejar que lo mire, lo huela, y lo investigue en profundidad. Es fundamental que se haga la idea de que ese espacio es suyo. Tras esos primeros momentos con su transportín sin entrar dentro, hay que darle algún premio a tu gato.

Elige alguna golosina que le vuelva loco y que suelas reservarla de manera especial, y dásela, así asociará su casita de viaje como algo bueno y positivo para él.

El premio debe ir vinculado al reconocimiento del transportín, debes dárselo cerca del mismo para que lo comprenda.

Y en esta primera fase no abras la puerta, a medida que sintamos que el gato acepta el transportín lo abriremos.

Ahora es el momento de que abras la puerta del transportín

En cuanto veamos que el gatito está acostumbrado y cómodo con la presencia y existencia del transportín, es el momento de abrir la puerta y dentro del habitáculo dejaremos algún premio interesante para tu gato como por ejemplo algún juguete divertido con catnip, o lo que más le guste.

Con esa sorpresa dentro, tu pequeño peludo sentirá mucha curiosidad por entrar. Y ante todo, sentirá que entrar en su transportín es algo divertido y gratificante. Ni se te ocurra en este primer encuentro interno con su transportín cerrar la puerta, si lo haces estropearás el instante y tu minino se sentirá acorralado, encerrado.

Poco a poco y con paciencia, ve cerrando la puerta por poco tiempo, y a medida que los días pasen, podrás ir aumentando el tiempo progresivamente según veas como se siente tu gato. Ajusta la duración según cómo se adapte tu peque, y cada uno, es un mundo.

También debes darle algún premio mientras esté dentro, todo para que no olvide lo genial que es el transportín.

Todo este proceso de educación felina lleva su ritmo. Si necesitas llevar a tu pequeño peludo al veterinario y tienes que meterlo en el transportín y no está habituado, podrías poner alguna pieza de ropa que huela a ti dentro, o incluso usa un difusor de feromonas felinas, con esto tu gato se sentirá seguro, tranquilo y protegido.

Este es un proceso que puede ser más o menos rápido, verás que tu gato pasa de sentir indiferencia o pavor a que sea convierta en su pedazo de cueva viajera.

Ya verás como incluso no querrá salir de él con todos estos pasos. Si vas viendo que le gusta mucho pasar tiempo dentro, valdría la pena poner una manta, para que si duerme dentro esté calentito y cómodo.

Video: Comportamientos Felinos (Marzo 2020).

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